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BY-NC-ND 3.0 license Open Access Published by De Gruyter October 1, 2015

El debate Santos – Zuluaga, el uso de formas y secuencias recurrentes como mecanismos lingüístico-discursivos

The debate Santos – Zuluaga, the use of recurrent forms and sequences as linguistic and discursive mechanisms
Henry Hernández Bayter

Resumen

Nos proponemos analizar los mecanismos lingüístico-discursivos movilizados por los dos candidatos a las últimas elecciones colombianas de 2014. Nuestro objetivo es poner de manifiesto las diferentes estructuras discursivas utilizadas por los dos candidatos durante el debate entre la primera y la segunda vuelta del 9 de junio de 2014.

Este estudio se centra en ciertas formas recurrentes utilizadas por los dos candidatos con el propósito de exponer sus argumentos y desarrollarlos. En primer lugar, podemos constatar el uso frecuente de ciertos elementos deícticos, tanto de persona como de tiempo, por parte de cada candidato. Estos elementos fueron utilizados con un objetivo particular en el discurso de cada cual: el candidato presidente utilizó más frecuentemente la primera persona del plural exclusiva (él y su equipo de trabajo) y el tiempo verbal perfecto para poner de manifiesto los logros en su primer periodo presidencial; mientras que el candidato opositor utilizó con más frecuencia la primera persona del singular y la primera persona del plural inclusiva (él y los televidentes) además de los tiempos verbales del presente para expresar su voluntad de ser presidente, así como los tiempos verbales del perfecto, no retrospectivos, para criticar a su oponente. En segundo lugar, cada candidato construyó una progresión argumentativa alrededor de una sola estrategia discursiva centrada en el tema de la paz. Por un lado, el candidato presidente Juan Manuel Santos utilizó un campo semántico del cambio y de la paz determinada. Por el otro, el candidato opositor Oscar Iván Zuluaga usó un campo semántico alrededor de la paz indeterminada y con condiciones.

Estas dos grandes estrategias engloban otras estrategias discursivas que trataremos de detallar en nuestro estudio, a saber: el empleo de fórmulas y de sus contrarios con el objetivo de legitimar la palabra de cada quien y de deslegitimar la palabra del adversario, entre otras.

Abstract

We propose the analysis of linguistic and discursive mechanisms used by the two candidates in the last elections in 2014 in Colombia. Our main goal is to highlight the different discursive structures used by the candidates during the debate between the two rounds on June 9, 2014.

We will focus on some recurring formulaic structures used by the candidates in order to present and develop their arguments. First of all, we can identify the use of some deictic elements, both of person and time, by each candidate. These elements were used with a particular goal in the speech of each one: the candidate, and president in term, used, most frequently, the plural form of the first person “nosotros” exclusive (he and his staff) and the perfect time to highlight the achievements in his first term; while the opposition candidate used more frequently the first person pronoun, in its singular form, as well as the present tense, to express his desire to be president, as well as non-retrospective tenses to criticize his opponent. In addition, each candidate built an argumentative scheme taking into account a discursive strategy focused on the subject of peace. On the one hand, the candidate and president in term Juan Manuel Santos used a semantic field focused on peace and change. On the other hand, the opposition candidate Oscar Ivan Zuluaga used a semantic field focused on the “indeterminate” peace, a peace with conditions.

These two strategies include other discursive strategies that we will try to expose in our study, namely, the use of formulaic structures and their counterparts in order to legitimize the speech of the political speaker and delegitimize the speech of his opponent; the use of some formulaic structures for describing interlocutors and so on and so forth.

1 Introducción

El análisis de los debates televisivos se encuentra anclado en el campo del análisis del discurso y de los estudios de la enunciación. En el presente artículo, mantendremos la noción de debate como “un tipo particular de interacción” (Kerbrat-Orecchioni 2015, p. 87) que tiene lugar en un contexto dado y que condiciona el uso de ciertas “unidades lingüístico-discursivas” (Blas Arroyo 2003). Dicho análisis consiste en desarticular las “interacciones” (Blas Arroyo 2011) entre varios locutores, políticos en este caso, un destinatario común, el auditorio presente o detrás de la pantalla, y un medio de comunicación, la televisión. Se trata igualmente de poder analizar y describir las estrategias y elementos lingüístico-discursivos utilizados por cada locutor, con el único propósito de obtener el poder, ganar una elección. Así, el debate político representa una situación de comunicación adecuada para que cada candidato se presente como la mejor opción y puede contradecir las ideas de su contrincante (Benoit 2007; Benoit y Sheafer 2006; Blas Arroyo 2001). Para nuestra investigación, nos centraremos en el primer debate televisivo entre el candidato presidente Juan Manuel Santos y el candidato opositor Oscar Iván Zuluaga, antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia en 2014.

El objetivo principal de este estudio es, precisamente, el análisis de los diferentes elementos lingüístico-discursivos movilizados por los dos candidatos. Ya que, como indica Le Bart, cada locutor político tiene su propia manera de utilizar la palabra (Le Bart 2003, p. 103) y, por medio de ella, crear unas estrategias discursivas que le permitirán ganar los votos de la población y finalmente las elecciones, como es el caso aquí. Analizaremos entonces los discursos de los dos candidatos y los elementos lingüístico-discursivos que tienen como objetivo: ganar la legitimación de los electores y la obtención del poder. Una primera hipótesis que se nos presenta es: debido al uso de formas particulares de cada locutor podemos afirmar que cada candidato utiliza unas recurrentes (recurrentes, ya que son frecuentes), tanto formas simples como formas compuestas, que llamaremos secuencias. Además, creemos que los candidatos utilizan estas secuencias recurrentes para crear su propia estrategia discursiva durante el debate. Así, en primer lugar nos centraremos en el análisis de elementos deícticos, de persona y de tiempo, empleados por ambos candidatos. Nos interesaremos entonces en la función que cada locutor político da a estos elementos deícticos y en la función tienen dentro del discurso de cada uno.

Finalmente, podemos señalar que en el caso de los debates se trata de una pugna entre dos candidatos, dos locutores políticos, que buscan conquistar, por medio de un proceso estratégico-discursivo, la presidencia o el cargo político en cuestión. De esta manera, la función principal del debate es ganar una contienda (Benoit et al. 1997) por medio de estrategias discursivas que se construyen a partir de lo que se dice implícita o explícitamente en el intercambio. Como precisa Charaudeau: “[…] pour le conquérir, […] il faut passer par la parole.”1[1] (Charaudeau 2013, p. 8). Es precisamente a través del discurso, de lo que se dice en el debate, que los candidatos pueden o no acceder a un estatus de poder.

1.1 Contextualización y elección del corpus

Cabe aclarar, primero que todo, que la ley de garantías electorales, ley 996 de 2005 en su artículo 23 estipula que:

[…] los movimientos sociales y grupos significativos de ciudadanos que inscriban candidato a la Presidencia de la República, tendrán derecho a:

  1. Realizar tres (3) debates de hasta sesenta (60) minutos cada uno, por parte y a petición conjunta de todos los candidatos presidenciales o de algunos de ellos, con las reglas y sobre los temas que ellos señalen en la petición durante el período de campaña presidencial.

En el caso de las elecciones colombianas de 2014, entre la primera vuelta el 24 de mayo y la segunda el 15 de junio, tuvieron lugar tres debates entre los dos candidatos elegidos para la segunda vuelta. Dichos debates fueron difundidos a través de diferentes medios de comunicación: el 5 de junio transmitido por el Canal Caracol; el 9 de junio transmitido por la radio la W y el periódico El Tiempo; finalmente el 10 de junio transmitido por la radio la FM.

Para nuestro análisis, conservaremos el primer debate difundido el 5 de junio por el Canal Caracol, con el fin de analizar una primera intervención de los dos candidatos antes de la segunda vuelta. Y como precisa Charaudeau, este primer debate es la ocasión de poner en relación los dos candidatos enfrentados con el electorado, por medio de un medio de comunicación, y en un ambiente o escenografía precisos. (Charaudeau 2013, p. 8). Este primer estudio nos permite, por lo tanto, una aproximación a los intercambios entre los locutores políticos, después de una primera campaña y de una primera elección. Una primera campaña que pone en juicio la credibilidad de cada candidato y una primera elección que los legitima, a ambos, como los más adecuados para acceder a un puesto de gran importancia, la Presidencia de la República. Cabe señalar que si en la presente investigación nos concentramos en el análisis de las intervenciones del primer debate, un estudio posterior será consagrado a la comparación de los discursos de los dos candidatos durante los tres debates.

2 Marco teórico

Pour analyser un phénomène social, il convient de dire de quel point de vue on le fait, c’est-à-dire dans quelle discipline des sciences humaines et sociales on se situe, et, à l’intérieur de celle-ci, quelle orientation l’on suit.”2[2]

(Charaudeau 2011, p. 105).

En lexicometría, una forma corresponde a una forma gráfica limitada por dos espacios blancos (Salem 2003, p. 41). Por lo general se encuentra relacionada directamente con una palabra. No pretendemos aquí dar una definición exhaustiva de la palabra, nos limitaremos al aspecto gráfico que se adecua a los estudios lexicométricos. Por otro lado, una fórmula corresponde a una secuencia o conjunto de formas gráficas que se estabilizan, forman un bloque y presentan un grado de frecuencia de uso elevado. Para la definición de las fórmulas tendremos en cuenta las definiciones propuestas por Fiala y por Krieg-Planque. Fiala resalta el aspecto repetitivo y frecuente y sobre todo la circulación de dichas fórmulas. «Une formule se caractérise par son usage massif et répété, sa circulation, dans un espace public et une conjoncture donnée»3[3] (Fiala en Charadeau et Maingueneau 2002, p. 274). Mientras que Krieg-Planque pone de manifiesto la relación entre la noción de fórmula y el dominio fraseológico. Una fórmula corresponde a una unidad del dominio fraseológico desde el punto de vista discursivo-pragmático, es decir de su uso o de sus usos en un determinado contexto y de la fijación del sentido en dicho contexto.

[…] un usage particulier, ou une série d’usages particuliers, par lesquels la séquence prend un tournant, devient un enjeu, est repérée, commentée, cesse de fonctionner sur le mode «normal», des séquences qui nomment paisiblement et s’utilisent sans que l’on s’en rende compte.

(Krieg-Planque 2009, p. 85).4[4]

Llamaremos a las unidades analizadas secuencias recurrentes ya que se trata de unidades que se repiten constantemente en el discurso, dentro de la norma formada por el corpus.

Para volver a la noción de forma gráfica, cabe aclarar igualmente que el debate político es el campo privilegiado del uso de la palabra, el lugar donde se habla o se privilegian los intercambios comunicativos, como lo afirma Fernández Lagunilla (1999, p. 21). Dichas formas constituyen un conjunto que podríamos llamar vocabulario y que corresponde al conjunto de formas que se encuentran en el corpus. Estas formas representan, dentro de nuestro corpus, la totalidad de formas utilizadas por parte de cada locutor, de acuerdo a la partición locutor preestablecida, es decir JMS (Juan Manuel Santos) y OIZ (Oscar Iván Zuluaga), respectivamente. En nuestro caso, estudiaremos el léxico o conjunto de palabras empleadas por cada locutor político dentro de una escenografía discursiva y un contexto dado.

Por otro lado, al tratarse de un debate político y de una situación de comunicación particular, hay que recalcar que se pone en práctica el uso frecuente de formas deícticas o de designación de los participantes en el intercambio. Estas formas corresponden a unidades lingüísticas que permiten identificar a los interlocutores, en ese caso se trata de una deixis de persona, y también la delimitación del espacio y del tiempo, deixis espacio-temporal. “La localisation et l’identification des personnes, objets, processus, évènements et activités […] par rapport au contexte spatio-temporel créé et maintenu par l’acte d’énonciation”5[5] (Lyons 1980, p. 261).

Como indica Fernández Lagunilla, el discurso político se caracteriza por la presencia de elementos de deixis que permiten establecer una relación directa entre el locutor político y sus enunciados. (Fernández Lagunilla 1999, p. 40). En el caso del debate político, el empleo de elementos deícticos depende de la situación de comunicación particular de este tipo de discurso. Así, podemos afirmar que el contexto determina el empleo de una cierta deixis adecuada. Maingueneau (1987, p. 28) denomina a este fenómeno como la deixis discursiva. Para nuestro estudio tendremos en cuenta el empleo de una deixis de persona que se encuentra explicita en los pronombres personales y la deixis temporal que corresponde al uso de los tiempos verbales dentro del intercambio con fines precisos. Ambos casos de deixis entendidos desde la contextualización como una forma de deixis discursiva.

3 Aproximación metodológica

3.1 Corpus de estudio: características del debate

Nuestro estudio, como lo hemos dicho anteriormente, está basado en un corpus correspondiente a la transcripción del debate transmitido por el Canal Caracol. Presentaremos aquí las características particulares de este intercambio y la forma cómo se organizó el mismo entre los diferentes participantes: los debatientes, los tres periodistas invitados y la moderadora.

El debate se organizó en varias etapas: primero que todo, una presentación de los candidatos y de los tres periodistas invitados por parte de la moderadora; y en segundo lugar la presentación de las reglas del debate. Dichas reglas corresponden a dos minutos para responder a cada pregunta formulada por los periodistas invitados y a un espacio de debate de cuatro minutos. No hubo saludos, cada candidato se encargó de saludar durante los dos minutos de la primera respuesta a la primera pregunta. Tampoco hubo presentación de propuestas ni despedida. Hubo en su lugar un mensaje final que contenía los argumentos finales de cada candidato. Con respecto a los turnos de palabra, se hizo un sorteo, anterior al debate, para organizar el orden de las intervenciones.

El debate duró una hora y siete minutos y se estructuró alrededor de siete temas seleccionados y de las preguntas de cada periodista. Los temas fueron los siguientes: seguridad, proceso de paz, empleo, justicia, relaciones internacionales, economía y salud. Cada periodista se encargó de una o varias temáticas, con una pregunta por temática. La moderadora se encargó de controlar el tiempo de respuesta de cada candidato y el tiempo del debate, así como que se respetara la intervención que correspondía a cada candidato. Finalmente, las transcripciones de los debates han sido hechas por nosotros mismos y con el fin de adaptarlas a archivos de texto básicos que se conforman a las instrucciones necesarias para el uso del programa Lexico 3. Se procedió a una normalización del discurso de cada locutor, sin tener en cuenta cuestiones de repetición y dejando de lado todo signo de oralidad para privilegiar las formas gráficas en particular. Cabe señalar, también, que al debate transcrito se le agregó un conjunto de signos de marcación que permiten que el software cree las diferentes particiones y divida el texto en unidades tales como: párrafos y frases, entre otros. Los signos utilizados fueron los siguientes: “<”y“>” para la creación de las particiones, “§” para los párrafos y el punto para la consideración de la frase.

3.2 Metodología

La utilización del programa de estadística textual nos permite correlacionar los discursos de los dos locutores políticos y reseñar las formas más utilizadas, los contextos y la aparición de formas recurrentes que permiten identificar y caracterizar el discurso de cada candidato. Como precisa Charaudeau:

Une analyse lexicométrique qui, en utilisant une méthode de traitement statistique des corpus, essaye de déterminer des univers sémantiques et des positionnements de locuteurs impliqués d’une façon ou d’un autre dans le champ politique.6[6]

(Charaudeau 2002, p. 9)

Por otro lado, el análisis lexicométrico nos permite partir del corpus mismo, dando así un punto de partida objetivo al investigador. Las unidades reseñadas son encontradas gracias a los métodos lexicométricos (Salem 1998, p. 6), dejando de lado toda subjetividad. Se trata, en primer lugar, de un punto de vista cuantitativo y objetivo, ya que partimos del recuento de elementos lingüísticos, para luego, en segundo lugar, proceder a un análisis cualitativo de las mismas, de su uso y de su contexto textual y socio-político.

Hemos escogido, por lo tanto, el uso de la lexicometría para un primer acercamiento del corpus, un acercamiento cuantitativo como lo hemos dicho anteriormente. La lexicometría, exploración textual o estadística textual permite observar el conjunto del corpus, así como las diferentes particiones del mismo. En este caso, se privilegia el estudio contrastivo de las partes y el léxico empleado en éstas. Además de las formas, se analiza igualmente el empleo de éstas y el material discursivo alrededor de ellas, como los diferentes aspectos puestos en juego en la vida política. Según indican Bonafous y Tournier:

Lexicométrie […] elle est chargée d’examiner, à partir d’un corpus de textes soumis à comparaison, comment les termes échangés dans l’espace public autour des enjeux de pouvoir rendent compte des luttes d’appropriation ou de dépossession symboliques qui se jouent dans le lieu même de l’échange.7[7]

(Bonafous y Tournier 1995, p. 69)

Para nuestro estudio, utilizaremos el programa Lexico 3, programa de estadística textual concebido y desarrollado por André Salem en el laboratorio SYLED CLA2T (Système Linguistique Énonciation Discursivité – Centre d’Analyse Automatique des Textes8[8]) de la universidad Paris 3. Este programa permite el cálculo del número de formas, de ocurrencias y de hápax del corpus, así como la ocurrencia de formas simples y de formas más complejas, encontradas a partir del método de Segmentos Repetidos. Podemos ver entonces que la lexicometría pone al servicio del investigador toda una serie de métodos lexicométricos que contribuyen al estudio y análisis del corpus.

Toute une série de méthodes qui permettent d’opérer des réorganisations formelles de la séquence textuelle et des analyses statistiques portant sur le vocabulaire à partir d’une segmentation.9[9]

(Salem 1986, p. 6).

Como indica Salem, estos diferentes métodos permiten un análisis del léxico a partir de una organización lógico-coherente del corpus. Con la ayuda del programa Lexico 3, nos proponemos identificar y analizar los diferentes elementos lingüístico-discursivos de los dos candidatos.10[10]

Cabe anotar que los métodos lexicométricos que serán empleados son los siguientes: en primer lugar, nos dedicaremos al análisis del índice del corpus establecido por el programa y a las formas simples más utilizadas en el mismo. Luego, a partir de las concordancias y del inventario de los segmentos repetidos, nos focalizaremos en algunas secuencias recurrentes que nos permiten caracterizar el discurso de cada locutor político y que dan fe de las ideas políticas de cada cual.

4 Una aproximación lexicométrica del debate

Presentamos aquí las características lexicométricas del corpus y de las diferentes particiones que lo componen. Una partición corresponde a una parte o fragmento del corpus que contiene ciertas características que nos permiten distinguirlo de las otras. Como precisa Salem

Une partition d’un corpus de textes est une division d’un corpus en parties constituées par des fragments de texte consécutifs, n’ayant pas d’intersection commune et dont la réunion est égale au corpus.11[11]

(Salem et al. 2009, p. 6).

Una partición corresponde, por ende, a cada una de las partes que forman el conjunto del corpus. En el caso del corpus para este estudio, las particiones corresponden a ciertas variantes que son, en cierta forma, interesantes para la aproximación a las intervenciones de los dos locutores políticos. Mantendremos así las particiones: locutor político, la fecha y los diferentes temas tratados durante el debate. Estas particiones nos permitirán contrastar varios aspectos: primero la partición locutor posibilitará la comparación del léxico de cada candidato; la fecha, en el caso de un estudio posterior, posibilitará el estudio de la evolución temporal del léxico y de las estrategias discursivas en los diferentes debates; finalmente mantener los diferentes temas, como partición, nos permite conocer y analizar de manera más detallada el contexto temático de cada forma o secuencia.

En primer lugar, consultaremos las particiones “locutor político” y los diferentes “temas tratados”.

Para entender mejor el cuadro 1, hay que aclarar que las iniciales de la partición “locutor político” corresponden a las iniciales de los dos candidatos, a saber: JMS (Juan Manuel Santos) y OIZ (Oscar Iván Zuluaga). El corpus contiene (periodistas excluidos) 8791 ocurrencias y 2304 formas repartidas, de manera equilibrada, entre los dos locutores, como indica el Cuadro 1. Podemos así constatar que el tiempo de palabra impartido por las reglas establecidas del debate fue respetado por cada candidato y que éstos hablaron utilizando un número aproximado de formas y ocurrencias. Este primer cálculo estadístico del léxico, nos permite afirmar que los dos discursos son comparables y que podemos establecer cálculos comparativos adecuados y un análisis preciso.

Cuadro 1

Principales características de la partición “locutor”.

PartesOcurrenciasFormas12[12]
JMS44261137
OIZ43651167

Un segundo cuadro expone las diferentes partes del debate por temas tratados:

El cuadro 2 nos permite constatar que hay un relativo equilibrio entre las diferentes temáticas tratadas, o sea que no se privilegió ninguna en especial. Sin embargo, hay que señalar que hay un ligero aumento de las ocurrencias del tema empleo y justicia con respecto a los otros; y el tema menos desarrollado fue el de la economía. Igualmente hay que saber que la “presentación” de cada candidato, así como el “mensaje final”, daban a cada candidato menos tiempo de intervención que al momento de desarrollar cada temática. Por esta razón el número de ocurrencias y formas es menor.

Cuadro 2

Principales características de la partición “tema”.

PartesOcurrenciasFormas
Economía1297484
Empleo1657578
Justicia1500551
Mensaje Final404199
Paz1559535
Présentación160110
Relaciones Internacionales1327466
Salud1379493
Seguridad1459527

4.1 El índice del corpus:

En cuanto al índice del corpus, éste nos permite identificar las formas más utilizadas en el conjunto del corpus. Hacemos referencia aquí al uso frecuente de ciertas formas. Como precisa Pineira-Tresmontant

L’index hiérarchique du corpus complet nous permet de dégager le vocabulaire couramment employé dans la totalité du recueil et révèlent des phénomènes dominants qui correspondent souvent aux principaux thèmes développés.13[13]

(Pineira-Tresmontant 2006, p. 4).

Como su nombre lo indica, el índice del corpus representa una lista decreciente de la frecuencia de las formas más utilizadas y más representativas del corpus. Como afirma Pineira-Tresmontant, estas formas pueden, en cierta medida, corresponder a las temáticas principales del discurso de cada locutor. Estas formas-temáticas representan un primer paso para el análisis de cada locutor político. Ciertas formas corresponden a indicadores del discurso de un locutor, de sus ideas, su ideología y sobre todo de la sociedad en la cual todos estos aspectos aparecen.

Dentro de estas formas encontramos, al inicio de la lista, un número de formas “vacías” de significado, correspondientes por lo general a preposiciones. Con el uso de Lexico 3 y en los estudios lexicométricos, siempre es probable, y casi normal, que el índice jerárquico de un corpus comience por estas palabras (por lo general, se trata de la preposición “de”). Si miramos las primeras palabras “llenas” de significado, encontramos “país”, “justicia” y “paz”. Sin embargo, nuestra atención se focalizará, primero que todo, en el contraste entre los deícticos de persona, los pronombres “yo” (frecuencia 47) y “nosotros” (frecuencia 25) y entre los deícticos de temporalidad “hemos” (frecuencia 43) del auxiliar “haber”, conjugado en la primera persona del plural y “quiero” (frecuencia 23) del verbo “querer”, conjugado en la primera persona del singular. Trataremos de aclarar el uso de los diferentes deícticos en el discurso de cada locutor político en el contexto del debate. Como indica Fernández Lagunilla, el uso de los deícticos, entre ellos los pronombres personales, permite al locutor político poner de manifiesto una estrategia de presentación de sí mismo y de sus interlocutores (Fernández Lagunilla 1999). En este caso, los deícticos personales permiten por un lado, personalizar el discurso y por otro, agregar ciertos aspectos estratégicos de cada locutor político. En cuanto a los deícticos de temporalidad, éstos permiten una localización en el tiempo, pero también dar un significado particular a cada enunciado emitido.

Cuadro 3

Índice jerárquico del corpus.

4.1.1 Deixis personal y temporal

Nos ocupamos en esta sección del uso de ciertos elementos lingüístico-discursivos que permiten identificar los interlocutores en el discurso del debate político, desde el punto de vista de la teoría de la enunciación (Kerbrat-Orecchioni, 1980). Nos centramos en los deícticos que hacen referencia a los interlocutores mismos, pronombres sujetos “yo” y “nosotros” y en los deícticos temporales que aparecen explícitamente en los tiempos verbales utilizados por los interlocutores y que reflejan ciertas características lingüístico-discursivas de la situación de comunicación durante el debate. En primer lugar, analizaremos los deícticos de persona.

Acudimos, por lo tanto, a la ventilación14[14] de dos pronombres personales de sujeto en la partición locutor y obtenemos los siguientes gráficos:

Gráfico 1a y 1b Ventilación de la frecuencia y especificidades de las formas “yo” y “nosotros”.

Gráfico 1a y 1b

Ventilación de la frecuencia y especificidades de las formas “yo” y “nosotros”.

Estos dos gráficos nos permiten constatar que el empleo de la forma “nosotros” es más frecuente en el corpus JMS que corresponde al discurso de Juan Manuel Santos, mientras que la forma “yo” es más frecuente en el corpus OIZ que corresponde a Oscar Iván Zuluaga. Si miramos el segundo grafico que contiene las especificidades de las dos formas, podemos verificar que la forma “nosotros” es sobre-utilizada por JMS mientras que la misma forma es menos usada por OIZ. Lo mismo sucede con la forma “yo” sobre-utilizada por OIZ y menos usada por JMS. Vemos entonces, entre los dos locutores políticos, un uso de las formas de manera paralela que podría corresponder a diferentes estrategias discursivas que describiremos a continuación.

Para saber a qué corresponden estas dos formas de la deixis de persona, en los discursos de cada candidato, acudimos al análisis de las concordancias15[15] de cada forma. Las concordancias ponen de manifiesto el contexto frástico de empleo de los pronombres personales. Se trata de estudiar el contexto a la derecha y a la izquierda de una forma central o forma de base, en las oraciones del corpus. Como indica Maingueneau se trata del estudio, en lexicometría, del estudio de una forma recurrente y de los diferentes contextos de aparición.

L’étude des co-occurrences d’un pôle permet de comparer l’entourage lexical d’une forme identique dans le corpus de deux émetteurs différents, ou, inversement, de comparer l’entourage de deux termes différents fonctionnant à l’intérieur du même corpus (on débouche ainsi sur une approche intéressante de la notion de “synonymie”).16[16]

(Maingueneau 1991, p. 61).

Esta forma-base corresponde al centro de un campo semántico específico alrededor del cual gravitan otras formas que se integran y que buscan reforzar la temática. Las concordancias nos permiten poner de realce que éstas aparecen en un contexto preciso y con una utilización precisa en el discurso. Podemos destacar dos usos particulares del “nosotros” exclusivo (el candidato presidente y su equipo de trabajo) para hablar de los logros de su gobierno y para denunciar y criticar el mal estado en el que se recibió el país de la presidencia anterior.

Con el uso del pronombre personal “nosotros” exclusivo, el candidato-presidente establece un listado de los logros de su gobierno y de su equipo. Esta forma permite poner de manifiesto el trabajo logrado por el equipo presidencial, encabezado por él mismo, durante el mandato que se acaba. El hecho de presentar de manera organizada y sistemática los logros de su equipo sirve de punto de referencia para los electores. Implícitamente, el candidato-presidente quiere transmitir seguridad, objetivos y logros concretos si es reelegido. Así, presenta una política del cambio y del equilibrio, tanto a nivel financiero como a nivel social, con la creación del programa Familias en Acción. Dicho programa había sido reivindicado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, pero en el debate JMS se lo atribuye a sí mismo para darle más credibilidad a las acciones sociales de su gobierno. A nivel financiero, JMS subraya el equilibrio logrado y la consolidación de la economía nacional, así como el aumento del salario mínimo. De esta manera, demuestra que su gobierno es un gobierno de logros, lo cual lo legitima como mejor candidato para poder continuar con la lista de logros durante un segundo mandato.

Ilustración 1a

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “nosotros” en la partición JMS.

Por otro lado, el mismo deíctico de persona permite a JMS resaltar el mal estado en el que recibió el país. Su gobierno, su equipo presidencial, recibió un Estado moribundo. De esta forma, el uso del pronombre excluyente permite al candidato mostrar que su equipo no es culpable de los problemas encontrados hasta su llegada. Por el contrario, el pronombre personal le da las pautas para poder criticar a su predecesor y el manejo de la presidencia de éste mismo. Además, el uso del pronombre “nosotros”, para referirse a él mismo y a su equipo, le permite alejarse del equipo presidencial anterior, del cual hacía parte, y demostrar su no participación en dichas decisiones, que él mismo denuncia durante el debate.

Ilustración 1b

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “nosotros” en la partición JMS.

Cabe señalar que en las intervenciones de OIZ no se encuentra ninguna ocurrencia del pronombre “nosotros”. De esta forma, podemos afirmar que el discurso de OIZ es mucho más personalizado e individualista. Así procederemos al análisis de la forma “yo”, primero en las intervenciones de JMS y luego de OIZ. Si tenemos en cuenta las concordancias en cada parte podemos constatar lo siguiente:

Ilustración 2

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “yo” en la parte JMS.

La forma “yo” permite a JMS contrapuntear y contradecir las ideas de OIZ y desprestigiarlo: “yo lo que estoy percibiendo es que el doctor OIZ poco sabe del tema de la paz”. Acudimos aquí a una de las estrategias del discurso político, se busca, por medio del discurso, legitimar su propio discurso y, al mismo tiempo, deslegitimizar el discurso del adversario. El uso de la primera persona del singular permite al locutor político exigir la respuesta a sus preguntas, por parte del candidato opuesto que, al parecer, las esquiva: “yo quiero que responda” y “yo quisiera que me respondiera”. Se trata aquí de una petición directa y personal del candidato presidente con respecto a las ideas de su contrincante. Esta forma permite al locutor político “revalorizar su propio discurso” (Fernández Lagunilla 1999, p. 40) y mostrarlo como actor directo del enunciado y, por ende, como la persona más indicada para pedir ciertas explicaciones a su oponente. Al mismo tiempo, le permite, de forma indirecta, presentar una imagen de sí mismo a partir de lo que se le reprocha al otro candidato. Si el candidato OIZ no sabe nada del tema de la paz, yo (JMS) si conozco este tema y además sí respondo cuando se me hace una pregunta. Lo cual implica que el candidato es directo y honesto mientras que su oponente no. Estamos en presencia de un juego de espejos, en el cual se ponen en oposición la imagen del candidato presidente y la imagen del candidato opuesto. Por medio de la crítica del oponente, se reafirma y se acuña una imagen discursiva del candidato presidente. Como indica Blas Arroyo, las preguntas, tanto directas como indirectas, tienen una función precisa en el debate y no aparecen como simple estructura lingüística. Por el contrario, las preguntas implican una estrategia discursiva que se adapta al locutor y a la situación de comunicación.

El acto de preguntar casi nunca es inocente y el número de actos comunicativos que los hablantes pueden desarrollar mediante un concurso es muy vasto: desde los neutros e inocentes (peticiones, invitaciones, aclaraciones, etc.) hasta otros muchos en los que el conflicto y la disensión entre los participantes constituyen la norma.

(Blas Arroyo 2010, p. 677)

Ilustración 3

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “yo” en la parte OIZ.

Por otro lado, la misma forma del pronombre, permite a OIZ personalizar su discurso y exponer sus proyectos y sus deseos con respecto a una presidencia futura. Pero al mismo tiempo, le permite poner en evidencia una imagen de hombre honesto igualmente: “yo soy un hombre de palabra”. Por medio del empleo de este pronombre, OIZ pone de manifiesto su presencia en el discurso y reafirma sus deseos con respecto a la situación del país. Mientras que JMS utiliza la forma “hemos” para exponer sus logros, OIZ utiliza la forma “yo” para poner por delante su personalidad, sus deseos y sus proyectos.

En cuanto a la deixis temporal, los dos gráficos siguientes nos permiten constatar la utilización paralela de las dos formas verbales. JMS privilegia el uso del tiempo perfecto, mientras que OIZ privilegia la utilización del presente del indicativo.

Si analizamos detenidamente el gráfico 2a y 2b que contiene la ventilación de las formas “quiero” y “hemos”, vemos claramente que son específicas de cada locutor político. Para saber a qué corresponden en el discurso de cada uno, acudimos nuevamente a las concordancias. En primer lugar, estudiamos la forma “hemos” en las intervenciones de JMS.

Gráfico 2a y 2b Ventilación de la frecuencia y especificidades de las formas “quiero” y “hemos”.

Gráfico 2a y 2b

Ventilación de la frecuencia y especificidades de las formas “quiero” y “hemos”.

Ilustración 4

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “hemos” en la parte JMS, número de contextos: 39.

Por un lado, la forma “hemos” es utilizada por JMS con el fin de poner de manifiesto todos los logros del gobierno de Santos, para disuadir y convencer a los colombianos de los méritos de una reelección, como ya lo hemos indicado con la deixis de persona. ¿Se trata de un “hemos” inclusivo o exclusivo?

El empleo […] supone una forma de integrarse total o parcialmente del emisor político con sus representados (los ciudadanos, la sociedad, el pueblo, el país, etc.) o con las instituciones de representación (el Gobierno) […]

(Fernández Lagunilla 1999, p. 42).

En el caso de JMS, el empleo de la flexión verbal, le permite presentar a los colombianos los logros obtenidos por él mismo y su equipo de trabajo. Así como el deíctico de persona, la forma “hemos” excluye a su adversario, a los periodistas tanto como a los colombianos. Se trata entonces de una estrategia discursiva de exclusión de los interlocutores y de los televidentes. El enunciador se incluye en la actividad que se desarrolla y no incluye a sus interlocutores. Se trata del gobierno solamente, de la participación del presidente dentro de un grupo, de un conjunto de especialistas que lo conforman. Estrategia discursiva que, por cuestiones lógicas, no aparecería en el discurso de OIZ, ya que él no ha ejercido todavía la función de presidente y no ha conformado todavía un gabinete ministerial o un grupo de trabajo.

Si cuestionamos el inventario distribucional de la forma, encontramos la lista de las combinaciones más utilizadas de la forma. Por otro lado, la elaboración del inventario distribucional permite desvelar los contextos más frecuentes de la forma base. Cabe señalar que la forma “hemos” se encuentra en un contexto preciso: de la formación del pretérito perfecto acompañado del participio pasado del verbo. Este tiempo verbal corresponde a ciertas acciones del pasado que tienen una repercusión en el presente. Es la forma más adecuada, para que el locutor político pueda poner en discurso su estrategia discursiva que consiste en: mostrar que las decisiones tomadas durante su primer mandato tienen efectos positivos en el presente y que, por lo tanto, legitiman su candidatura a un nuevo mandato. Como indican Lebart y Salem:

Les inventaires distributionnels réalisés à partir d’une forme rassemblent les expansions récurrentes de cette forme […] Symétriquement, on peut construire un inventaire distributionnel qui classe, selon les mêmes principes, les expansions récurrentes situées à droite d’une forme-pôle. Cet inventaire concerne en général des expansions différentes qui éclairent sous un autre jour l’utilisation de la forme dans le corpus.17[17]

(Lebart y Salem 1994, p. 38).

Ilustración 5

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “inventario distribucional” de la forma “hemos”.

Y encontramos de nuevo la lista de los logros y actividades del gobierno Santos.

En cuanto al empleo de la misma forma por parte de OIZ:

Ilustración 6

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “hemos” en la parte OIZ.

Podemos constatar que el número de formas es más reducido y que el contexto corresponde a las decisiones tomadas por el candidato con respecto a los logros del gobierno de Santos. Esta forma le permite igualmente poner en marcha una estrategia de denuncia de los puntos débiles del gobierno saliente: “hemos retrocedido” y “no hemos superado”. Así podemos constatar que la forma en cuestión sirve a OIZ como punto de partida para la creación de una estrategia discursiva de denuncia y de crítica de los puntos débiles del gobierno Santos. Como lo hemos señalado al comienzo de este estudio, las formas son utilizadas de forma distinta y con un objetivo distinto por cada locutor. Se trata aquí, no de saber quién utiliza tal o cual forma, pero de saber cómo y por qué la utiliza, y sobre todo en qué contexto y con qué función. Esto nos permite afirmar, a partir de esta primera forma, que las intenciones de los locutores políticos se manifiestan no solamente a partir de la imagen que muestran en el discurso, sino también a partir del empleo de ciertas formas, que a simple vista podrían pasar desapercibidas o parecer poco interesantes.

En cuanto a la forma “quiero”, por un lado JMS utiliza el presente del indicativo para forzar al candidato opuesto y para obligarlo a que responda a sus preguntas. Pero también como forma ideal, no solamente para expresar la voluntad, sino también como expresión de un llamado de atención a su interlocutor, expresando así la función apelativa del lenguaje. JMS busca por medio de preguntas y de llamados de atención hacer reaccionar al candidato OIZ. Esta forma del presente del indicativo reemplaza al imperativo, de esta manera, JMS atenúa su discurso. Es decir, utiliza el presente del indicativo para que su mensaje pase de manera más delicada y menos directa y descortés que con la utilización del imperativo.

Ilustración 7

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “quiero” en la parte JMS.

Por su parte, OIZ utiliza la forma del presente del indicativo como el medio más adecuado para la presentación de su programa de trabajo y, sobre todo, para expresar sus deseos de paz negociada, como lo veremos un poco más adelante, y su voluntad de ser el presidente de un público en particular, los jóvenes. Además, emplea la forma del indicativo para presentar una imagen de sí mismo como el candidato más adecuado que podrá encontrar soluciones a los problemas que el gobierno de JMS no ha podido resolver. También desea encarnar una imagen de proximidad “en contacto permanente”, de apaciguamiento “sin odios y sin rencores”, imagen que le permite identificarse con la de hombre del pueblo del ex-presidente Álvaro Uribe Vélez, ya que OIZ hace parte del partido político del ex-presidente. Por otro lado, esta imagen le permite al mismo tiempo alejarse de la imagen belicosa del expresidente Uribe Vélez. Así, OIZ se presenta como el sucesor de la popularidad del expresidente, pero también como su opuesto, ya que busca el apaciguamiento y no la guerra en el país.

Ilustración 8

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “concordancia” de la forma “quiero” en la parte OIZ.

5 Localización de las secuencias recurrentes

Esta sección de nuestra investigación está dedicada a la localización de las secuencias recurrentes: correspondientes a unidades con características particulares, estudiadas con respecto a su función o sus funciones en el discurso. Nos limitaremos aquí al análisis de ciertas colocaciones frecuentemente utilizadas por los dos locutores políticos.

Para la localización, descripción y análisis de las secuencias recurrentes hemos acudido a la utilización de Lexico 3. Hemos recurrido, en particular, al método lexicométrico del Inventario de Segmentos Repetidos (SR), ya que éste nos permite, como indican Lebart y Salem,18[18] poner de realce ciertos grupos de formas que aparecen frecuentemente juntas en el corpus. El empleo de este método nos permite, de forma objetiva y, basándonos en el cálculo de las informaciones textuales, saber que hay ciertos grupos que se fijan a lo largo del corpus debido a su frecuencia de empleo.

Si analizamos el Inventario de Segmentos Repetidos obtenido a partir de Lexico 3, podemos evidenciar una frecuencia de utilización importante y, sobre todo, la característica polilexical de la estructura. Nos ocuparemos aquí de las colocaciones o fórmulas recurrentes en torno a la paz.

5.1 Fórmulas recurrentes en torno a la paz: ¿qué tipo de paz para cada candidato?

Ilustración 9

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “inventario de segmentos repetidos” de la forma “paz” en la parte JMS.

Podemos verificar, a partir del análisis de las colocaciones, de la forma de base “paz” ciertos contextos tanto a la derecha como a la izquierda, que la engloban formando así colocaciones de tipo verbal. Encontramos a la izquierda: “hacer la paz”, “querer la paz” y “consolidar la paz”. Hay que señalar que la forma “paz” de JMS representa una paz determinada, es decir, acompañada siempre del artículo determinado “la” y de un verbo en infinitivo. Según la Nueva Gramática de la Lengua Española de la RAE:

Los grupos nominales que llevan artículo determinado son definidos, puesto que denotan entidades que el hablante supone identificables en un contexto a partir del contenido léxico del sustantivo y de la información que comparte con su interlocutor, denominada información consabida.

(Real Academia Española 2010, p. 268).

En el caso de la secuencia utilizada por JMS se trata de un grupo nominal conocido y compartido por todos. La paz corresponde a una información consabida y que permite un intercambio más fácil entre el locutor político y los interlocutores (los colombianos). La secuencia “la paz” implica que no es la primera vez que el país confronta una negociación, con respecto a este tema. Además, remite a las negociaciones en La Habana, que fueron establecidas antes del debate durante el gobierno de Santos. JMS hace indirectamente referencia entonces a este proceso. No se trata de lograr la paz de otro gobierno, sino lograr la paz comenzada por el primer mandato del candidato presidente. El locutor político busca, primero que todo, mostrar que las negociaciones fueron su iniciativa, y además, que solamente él puede garantizar el logro de la paz y el fin de un proyecto del gobierno de Santos.

Ilustración 10

Extracto del resultado obtenido por medio del método lexicométrico “inventario de segmentos repetidos” de la forma “paz” en la parte OIZ.

Por su lado, OIZ habla de la forma “paz” de manera indeterminada, acompañada siempre o por lo general del artículo indeterminado. De manera general, el artículo indeterminado corresponde a una información que no es consabida y corresponde a la primera mención de una entidad en un discurso dado. No se trata aquí de hablar de paz por la primera vez, sino de definirla de una nueva forma. Estamos entonces ante una estrategia de redefinición de la paz con respecto a la concepción que de la misma posee el gobierno de JMS. Lo que busca OIZ es apartarse de las ideologías del gobierno anterior y establecer una terminología nueva. Modificando solamente el artículo, OIZ da un sentido completamente nuevo a esta forma en su discurso. Como indica la RAE, se trata de cualificar el grupo nominal atribuyéndole nuevas características que forman secuencias nuevas y completas. El hecho de borrar el adjetivo cualitativo crea el sentimiento de incompleto y de información que falta.

Si analizamos las concordancias encontraremos las secuencias siguientes: “una paz basada en condiciones”, “una paz negociada”, “una paz duradera”, “una paz medible”, “una paz verificable”, “una paz transparente”.

Se trata como lo hemos dicho antes de atribuirle a la paz calificativos que reflejan las ideas del locutor político y que se oponen, por lo general, a las ideas del adversario.

Cuando un grupo nominal indefinido es modificado por un complemento cualitativo, este tiende a interpretarse como rema o aporte de la oración, es decir, como información nueva (§ 40.1): Fue una decisión lamentable. Por esta razón, la omisión de tal elemento puede producir una secuencia incompleta o poco informativa, como Fue una decisión. La presencia del artículo indeterminado en los contextos descritos está inducida por el adjetivo evaluativo. De hecho, se ha observado que estos adjetivos son a menudo incompatibles con el artículo determinado.

(Real Academia de la lengua 2010, p. 268)

Por el contrario, OIZ emplea el artículo determinado para acompañar la forma “paz” en contextos específicos: para dirigirse directamente a JMS y para hacerle reproches con respecto a su visión de las negociaciones de paz. De hecho, OIZ le reprocha a JMS el apoderarse de la paz y monopolizarla, además de emplearla como un punto fuerte de su campaña. Encontramos entonces las secuencias: “la paz no es de un gobierno”, “la paz no le pertenece al presidente”, entre otras. En este caso, la secuencia se encuentra acompañada de la negación que representa una estrategia discursiva de desacreditación del adversario por medio del discurso. Cabe señalar que OIZ da un uso diferente y estratégico de una secuencia empleada por JMS. Se trata de retomar la forma de JMS con el único fin de criticarlo y de contradecirlo. Retomamos así nuestra primera idea del empleo de formas de manera específica por parte de cada locutor.

Podemos ver así que el único cambio del articulo dentro de las secuencias representa un cambio semántico y una estrategia argumentativa completamente diferente e importante para cada candidato: por un lado una paz determinada (del gobierno de JMS) y por el otro una paz indeterminada de OIZ (de una nueva concepción) y una paz determinada que sirve como reproche a las acciones de JMS.

Esta misma estrategia discursiva es empleada para describir otras temáticas como es el caso de: “el conflicto”, “el terrorismo”, “una economía fracturada”, “una economía sólida”, “una economía incluyente”, entre otras. Nos detendremos aquí en la estrategia discursiva de JMS. Esta estrategia consiste a la presentación de la forma “cultura” de manera determinada y bajo forma de antinomias, juegos de opuestos, que ponen en evidencia la posición del presidente con respecto a la del adversario. El objetivo es mostrar los cambios que pueden efectuarse en la sociedad colombiana gracias a las políticas de JMS.

La estrategia consiste en presentar los aspectos negativos del gobierno anterior, acompañados, luego, de los aspectos positivos propuestos por JMS. Estamos en presencia entonces de una estrategia de deslegitimación de las acciones del adversario, o sea de Álvaro Uribe Vélez, y de la continuidad de sus ideas bajo la figura de OIZ.

El esquema seria: de + articulo determinado + adj. calificativo (carácter negativo), preposición a + articulo determinado + adj. calificativo (carácter positivo).

6 Conclusión

En conclusión, podemos decir que el estudio y análisis del discurso político, presentado aquí, desde el punto de vista interaccional del debate político, permite la exploración de los elementos lingüístico-discursivos que son puestos en marcha por parte de cada locutor político. El intercambio entre los dos candidatos, legitimados por una primera vuelta, permite contrastar estas unidades discursivas y analizar su estructura y su o sus objetivos dentro del contexto dado. Hemos podido subrayar que el empleo de formas simples y de secuencias recurrentes permite a los locutores políticos crear grupos de temáticas y ángulos de ataque para la construcción de su argumentación. Cabe señalar que hemos podido poner en evidencia que el empleo de una misma forma o de una misma secuencia corresponde a un uso particular de cada locutor político, dentro de un contexto textual diferente y con un objetivo y una estrategia distintos. Todo esto dentro de la misma escenografía del debate y tratando los mismos temas, impuestos por los periodistas como reglas que respetar.

Según nuestra hipótesis para la construcción de una estrategia discursiva en el debate, cada locutor emplea formas y secuencias recurrentes que le permiten crear un campo semántico. Con la ayuda de la metodología lexicométrica, hemos podido corroborar la presencia de ciertas formas y secuencias recurrentes, como el caso de las formas más utilizadas en el índice jerárquico, en las concordancias y en los segmentos repetidos. En primer lugar, el índice jerárquico del corpus nos ha permitido develar el uso de ciertos deícticos de persona y de temporalidad: los pronombres personales de la primera persona, tanto del singular como del plural, “yo” y nosotros” y la conjugación del verbo-auxiliar “haber” en la primera persona del plural y del verbo “querer” en la primera persona del singular y en presente del indicativo. Estas formas corresponden a estrategias diversas de cada locutor: la presentación de los logros del gobierno de JMS y la desacreditación de las propuestas de OIZ por parte del candidato presidente; la personalización del discurso de OIZ y el empleo de la forma “hemos” como herramienta de denuncia contra los aspectos negativos del gobierno de JMS.

Por otro lado, los diferentes métodos lexicométricos nos han permitido poner de manifiesto aspectos que a simple vista pasan desapercibidos, como es el caso del empleo de los artículos en las secuencias presentadas por cada locutor: “la paz” y “una paz”, así como otras que contienen esta misma estructura. El empleo del artículo determinado e indeterminado permite vehicular una estrategia discursiva distinta a partir de aspectos semánticos interesantes: la presentación de una paz determinada y correspondiente a las políticas de un gobierno, el de JMS, y la presentación de una imagen como único capaz de lograr esa paz; y la presentación de una paz indeterminada por parte de OIZ que corresponde a una nueva forma de lograrla, por medio de estrategias propias a su futuro gobierno y que buscan demostrar que el gobierno de JMS no posee el monopolio de la paz.

El estudio de estas formas y secuencias recurrentes, así como las conclusiones que aquí llegamos, nos permitirán más adelante un estudio más preciso y contrastivo entre los tres debates que tuvieron lugar entre la primera y la segunda vuelta, en las elecciones presidenciales colombianas en el 2014.

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Published Online: 2015-10-1
Published in Print: 2015-11-1

© 2015, Henry Hernández Bayter, published by de Gruyter

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