Open Access Published by De Gruyter July 1, 2021

La descortesía de Donald Trump hacia los migrantes mexicanos y la respuesta de La Jornada en sus editoriales: la descortesía como práctica política

Donald Trump’s Impoliteness Towards Mexican Migrants and La Jornada’ s Reply in its Editorials: Impoliteness as a Political Practice
Adriana Bolívar and Ana Escudero

Resumen

La descortesía de Donald Trump ha causado preocupación en su país y en casi todo el planeta por los efectos geopolíticos que su discurso racista, xenofóbico y misógino podría tener en la política mundial (Wodak y Krzyżanowski, 2017). En América Latina, México ha sido blanco de su discurso ofensivo y esto ha generado respuestas de diferentes sectores de la sociedad. En este trabajo, nos concentramos en la respuesta que el diario La Jornada ha dado a los insultos y amenazas contra los migrantes mexicanos y de otras nacionalidades desde su campaña electoral para presidente cuando amenazó con construir un muro entre Estados Unidos y México. Planteamos que aquí la descortesía es una práctica política de (auto)legitimación ideológica que amerita un estudio más allá de la construcción de la imagen social de los interlocutores individualmente porque, en este caso, se trata de una descortesía con implicaciones sociales, económicas y políticas para el diálogo internacional. Desde una perspectiva lingüística, interaccional y crítica (Bolívar, 2018, 2019) analizamos la situación, analizamos la situación entre México y EUA a través de los editoriales de La Jornada, concebidos como un espacio para el diálogo mediado por la prensa. Analizamos un corpus de editoriales que comprende de 2016 a 2020. El estudio revela cómo funciona la descortesía en la práctica política de Trump y la forma en que La Jornada responde en su rol de actor social.

Abstract

Donald Trump’s impoliteness has caused concern in his country (and in almost every part of the globe), due the potential political and geopolitical effects of his racist, xenophobic and misogynous discourse on worldwide politics (Wodak & Krzyżanowski, 2017). In Latin America, Mexico has been the target of his offensive remarks, generating several responses in different sectors of society. In this article, we analyze the response by the Mexican Newspaper La Jornada to insults and threats uttered by Trump against Mexican immigrants and from other countries since his presidential campaign when he threatened to build a wall between USA and Mexico. Our approach rests on the assumption that impoliteness in political discourse is a political practice of (self) ideological legitimation. Hence, an analysis beyond the individual construction of the social image is essential here because, in this case, impoliteness has social, economic and political implications for the international dialogue. Departing from a linguistic, interactional and critical perspective (Bolívar, 2018, 2019) we examine the situation between Mexico and the USA through the editorials in La Jornada, seen as a space for dialogue mediated by the press. We analyzed a corpus of editorials that range from 2016 to 2020. This study reveals how impoliteness works in Trump’s political practice, and the manner in which La Jornada replies as a social actor.

1 Introducción

La llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica estuvo marcada desde el momento de su campaña electoral por un discurso descortés y ofensivo, especialmente hacia las minorías (étnicas, raciales, de género) y hacia sus opositores, lo que llamó la atención de los medios de su país y de todo el mundo hasta el punto de crear alarma por los posibles efectos geopolíticos y económicos de sus palabras (Wodak y Krzyżanowski, 2017). Su discurso ha sido objeto de estudio en diferentes disciplinas y perspectivas con atención a sus modos de comunicarse directamente o a través de los medios (Gutiérrez Vidrio, 2019, 2020; Katz, 2016; Smith y Higgings, 2020) en un lenguaje que ha despertado la ira de movimientos sociales que habían hecho avances en sus demandas (feministas, grupos LGTyB, Black Lives matter[1]) y que ha reavivado odios históricos (el racismo). Al mismo tiempo, su discurso prendió la alarma entre estudiosos del discurso político ante el resquebrajamiento de prácticas democráticas y de la institución democrática norteamericana, considerada una de las más sólidas del mundo. Su estilo polarizó a una nación, sembró dudas sobre el papel de las instituciones e hizo más enemigos que amigos. John Biden, el nuevo presidente a partir del 20 de enero de 2021, tiene en efecto una tarea difícil por delante, entre ellas mantener las relaciones con México, el vecino más cercano. En México, el discurso de Trump sobre migración estuvo en la agenda mediática en periódicos de derecha y de izquierda desde el momento en que amenazó con construir un muro entre México y USA (Canales Lizaola y Lizárraga Salas, 2019), pero fue La Jornada la que respondió de manera consistente a la descortesía del presidente estadunidense a través de sus editoriales. Se trata de un periódico de circulación nacional fundado en 1984, considerado de izquierda, crítico de la política neoliberal y de los gobiernos estadunidenses (Hernández Medina, Nitrihual Valdevenito, y Segovia Alonso, 2019).

2 El contexto histórico y el problema

Las relaciones entre México y Estados Unidos han sido históricamente tensas. En su primer viaje al exterior, Manuel López Obrador, el actual presidente de México, visitó la Casa Blanca los días 7 y 8 de julio de 2020 con motivo de concretar el arranque del ahora denominado T-MEC[2] y expresó lo siguiente al presidente Trump:

“En mi país se desató un buen debate sobre la conveniencia de este viaje, yo quise hacerlo porque consideré que es muy importante la puesta en marcha del tratado, pero también quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos y a usted por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos.” (La Crónica de Hoy, p. 1, en Síntesis Informativa. Senado del gobierno mexicano)[3]

Al igual que sus predecesores, el mandatario mexicano dejó de lado los agravios emitidos por su homólogo en los Estados Unidos para preservar el intercambio comercial. Este es un antecedente histórico porque, desde la ya conocida pérdida de Texas en 1836 a manos de Antonio López de Santa Anna, su subsecuente unión a los Estados Unidos, la venta de la Mesilla y la expropiación petrolera en 1938, México ha experimentado el carácter intervencionista de la superpotencia, a la vez que ha buscado mantener su participación en los acuerdos comerciales.

La codependencia involuntaria obedece a la conveniente proximidad territorial. Una frontera internacional de 3,175 kilómetros como la columna vertebral, la riqueza natural de México y el estatus económico de Estados Unidos constituyen los elementos esenciales que promueven la existencia de la compleja relación. Si bien Trump ha incrementado por mucho la retórica en torno a los migrantes, la seguridad de la frontera ha sido una prioridad para ambos gobiernos. Desde el 11 de septiembre de 2001 la frontera con México se volvió un asunto de especial atención, principalmente como puerto de entrada hacia Estados Unidos (Lee et al., 2014). Las fricciones en torno a la frontera representan una de las interacciones más sensibles porque el intercambio migratorio, particularmente el proveniente de México a Estados Unidos, tiene una trascendencia social y cultural que deja una honda huella en el imaginario de ambos países. Un momento de gran tensión se presentó en 2015, que continuó en 2016, cuando Trump ofendió a México de diversas maneras. Los medios nacionales e internacionales reconocieron las ofensas y recogieron los insultos que tuvieron más impacto global. La prensa en lengua española hizo la traducción de sus palabras o presentaba su propia versión. Por ejemplo, el diario El País recopiló, entre otros, los siguientes insultos (Camhaji, 2016) (Tabla 1):

Tabla 1:

Insultos proferidos por Trump a México (Camhaji, 2016, en El País).

Cita original Versión en español del Diario El País Fecha
“When Mexico sends its people, they’re not sending their best. (…) They’re bringing drugs. They’re bringing crime. They’re rapists.” “Cuando México envía a su gente, no nos mandan a los mejores. Nos mandan gente con un montón de problemas, que traen drogas, crimen y son violadores” 16/06/2015
“(…) I will build a great, great wall on our southern border. And I will have Mexico pay for that wall” “Construiré un gran muro y voy a hacer que México pague por él” 16/06/2015
“Mexico’s biggest drug lord escapes from jail, unbelievable corruption and USA is paying the price. I told you so!” “Estados Unidos está pagando el precio del escape de El Chapo, se los dije” 12/07/2015
“Mexico will pay for a border wall "100%” “México pagará por el muro en un 100%” 01/09/2016
“We have some bad hombres here, and we’re going to get them out” “Tenemos que sacar a los ‘bad hombres’” 19/10/2016

Como sucede con los insultos, cuyo reconocimiento como tal y cuyo valor ofensivo dependen de su efecto perlocutivo (Bolívar, 2001, 2008), la conducta de Trump puede ser aplaudida por unos y condenada por otros internamente o fuera de su país. En México, las reacciones han sido en su gran mayoría de rechazo y de condena porque diferentes sectores de la población tomaron las palabras de Trump hacia los migrantes como ofensas al país. El problema central es que los insultos son respondidos con más ofensas, que varían o aumentan en intensidad según el momento y las personas ofendidas (Bolívar, 2008).

3 Descortesía, política y medios

Para poder aproximarnos a nuestro objeto de estudio, es necesario articular tres ejes teóricos: la descortesía, la política y los medios. Consideramos la descortesía no solamente como la otra cara de la cortesía con base en el modelo clásico de Brown y Levinson (1987) u otros muy cercanos a esta línea, como en el caso de Culpeper (1996, 2011 o de Bousfield (2008), sino desde una perspectiva más amplia desarrollada en el mundo hispano, como la de la sociopragmática cultural (Bernal, 2019; Bravo y Briz, 2004; Hernández Flores, 2013; Kaul de Marlangeon, 2005, 2008) o la del análisis del discurso con base en la lingüística interaccional y crítica (Bolívar 2005a, 2008, 2018) en las que la descortesía es un modo de significación que va más allá del concepto de imagen, pues puede reflejar prácticas culturales que la adoptan como un modo de comunicación cotidiana (Kaul de Marlengeon ([1992] 1995, 2005, 2008) o como descortesía política intencionada, con fines estratégicos tales como cohesionar a los seguidores y polarizar entre amigos y “enemigos” (Bolívar, 2018, 2019). Utilizamos el concepto de descortesía política como un tipo de descortesía que merece un estudio independiente (Bolívar, 2005a, 2005b, 2009). También se ha sugerido el término “cortesía ideológica” definida como “un mecanismo estratégico fomentado a través del lenguaje periodístico” (Medina López, 2014, p. 37), pero es importante tener en cuenta la diferencias porque la descortesía política da más atención a las tensiones políticas y a los cambios en el diálogo político en las dimensiones micro y macro desde una perspectiva inter y multidisciplinar. En todo caso, la relación entre descortesía e ideología es reconocida (Kienpointner y Stopfner, 2017).

La descortesía política es muy atractiva para los medios de comunicación porque tienen la posibilidad de cubrir los “escándalos” que inician los jefes de estado (Wodak, 2015) y así mantienen el suspenso y el interés, provocando emociones (Langlotz y Locher, 2017), especialmente cuando se han intercambiado insultos que requieren negociar disculpas (Bolívar, 2008, 2012). Es así como en los discursos populistas de derecha (y de izquierda), los medios se convierten en actores que participan en el diálogo político escenificando los conflictos y alimentándolos con el miedo (Wodak, 2015).

En la política, y en los editoriales, los actores sociales recurren a distintas estrategias ideológicas para legitimar su posición ante los otros, tales como las que han propuesto van Dijk (1998), van Leeuwen (1996) o van Leeuwen y Wodak (1999). También desde una perspectiva crítica, Bolívar (2018, 2019 ha sostenido que la descortesía tiene funciones políticas e ideológicas que se materializan en el discurso a través de estrategias discursivas que consisten en polarizar a los actores políticos, intensificar los conflictos, apelar a las emociones más que a los argumentos, debilitar las instituciones, fortalecer la relación directa entre líder y pueblo, y estigmatizar a los “enemigos” (Bolívar, 2018, 2019). Es por eso que, en este trabajo, sostenemos que la descortesía de Donald Trump hacia los mexicanos ha sido intencionada para promover el conflicto como estrategia con el fin de lograr sus fines políticos, primero como candidato presidencial y luego como presidente. La respuesta que dio a sus ofensas el periódico La Jornada a través de sus editoriales desde 2016 hasta 2020 sirve como evidencia de este diálogo conflictivo y, al mismo tiempo, explica cómo en el proceso se van construyendo las ideologías de los participantes y las imágenes sociales. En nuestra perspectiva, la construcción de la imagen social (‘face’) es sinónimo de actividad de imagen (‘face-work’), en la línea de Hernández Flores (2013), quien parte de estos conceptos originales de Goffman (1967) para estudiar la cortesía, la descortesía y la autoimagen en la interacción social.

3.1 El texto editorial como diálogo

De todos los textos mediáticos, el editorial se destaca como género argumentativo cuyo propósito social es persuadir a otros de cierta posición ideológica y porque su propósito comunicativo y discursivo explícito es: a) evaluar eventos y estados de cosas, b) exponer la voz de un periódico que, a su vez, representa a un grupo de poder (dominante o en la resistencia), y c) emitir una opinión que orienta a los lectores y ofrece recomendaciones a los gobernantes de turno (Bolívar, 2005c). En estudios realizados con corpus de editoriales de periódicos en lengua inglesa y española se han desarrollado investigaciones con énfasis en el diálogo entre escritor y lector o lector y escritor. Se ha encontrado que los que escriben los editoriales los estructuran en secuencias textuales similares a los intercambios en la conversación denominadas inicio, seguimiento y valuación (Lead- Follow- Valuate) y, también, que se construyen en movimientos expresados lingüísticamente a través de las modalidades de lo que es, lo que podría ser y lo que debería ser (Bolívar, 1994, 2001, 2005c). Otros estudios sobre editoriales (Alonso Belmonte, 2009; Maddalena y Belmonte, 2011) han aplicado y extendido el patrón textual conocido como situación-problema-solución-evaluación propuesto por Hoey (1983) quien describe la organización de los textos desde la perspectiva del lector. En la práctica, los análisis combinan las dos perspectivas del diálogo a través del texto escrito.

Puesto que el editorial es un texto exhortativo y evaluativo por naturaleza, es importante identificar tipos de evaluaciones sobre lo que está pasando en el mundo de los eventos, primero como selección de una situación particular que atrae la atención del periódico (que es una forma de evaluar), luego como análisis de dicha situación (los mundos posibles) y, por último, como una toma de posición que lleva la presentación del mundo que debe ser o no deber ser, desde la perspectiva del periódico. En el texto editorial, su autor(a) representa la voz de un colectivo y, por lo tanto, las evaluaciones son generalmente el resultado de un análisis y acuerdos con el grupo editorial. (Casi) todo texto es ideológico, pero el texto editorial lleva una carga ideológica asociada a su función discursiva y comunicativa.

4 El método y corpus

El método que hemos empleado deriva del análisis lingüístico interaccional y crítico del discurso desarrollado por Bolívar (2007, 2018, que da particular atención al diálogo político en las dimensiones microtextual (cada texto como una unidad de análisis) y macrosocial (la relación entre los textos a lo largo del tiempo). El estudio del micro-diálogo devela en cada texto los actores sociales, las voces y las perspectivas de aquellos a quienes La Jornada da acceso en sus editoriales, mientras que el macro-diálogo trae a la luz el posicionamiento de La Jornada de manera más compleja porque su respuesta a Donald Trump deja ver la forma en que influyen las ideologías y las relaciones de poder en el discurso entre México y los Estados Unidos.

4.1 Los niveles de análisis

4.1.1 La evaluación de los eventos

Puesto que en el análisis interaccional la categoría central es la evaluación, en este estudio la observamos en dos direcciones en cada texto: a) la evaluación retrospectiva, que se refiere a la selección que hace La Jornada de los eventos considerados descorteses u ofensivos, que requieren una respuesta y que, a su vez, generan distintos tipos de evaluaciones sobre Trump, los migrantes, los mexicanos y los estadunidenses; y b) la evaluación prospectiva, que contiene las recomendaciones o acciones que La Jornada ofrece a las autoridades mexicanas o estadunidenses con la mirada en el futuro de las relaciones bilaterales.

4.1.2 El diálogo y los participantes

Junto con la evaluación, el diálogo es otra categoría central, ya que nos permite poner la atención en los participantes de la interacción, en los actores sociales que pueden ser personas o instituciones representadas en los editoriales. Nos interesa averiguar quiénes son nombrados de manera explícita o aludidos y en qué roles, porque los participantes asociados a Trump o a México pueden dar una idea del tipo de fuerzas que están en juego (políticas, económicas, jurídicas, etc.).

4.1.3 La acción lingüística y sociopragmática

En este nivel nos enfocamos en el lenguaje y en los actos pragmáticos que materializan las respuestas de La Jornada, que indican cómo se va construyendo la imagen social de los participantes. Nos fijamos en los recursos lingüísticos (léxico y gramatical) para recoger datos sobre los contenidos. Nos interesa la expresión de la modalidad epistémica y deóntica y la evaluación, así como la intensidad de las evaluaciones (intensificación, mitigación). En particular, observamos en el caso de Trump los actos discursivos evaluados como ofensivos por La Jornada y, por el lado de La Jornada, las respuestas a las ofensas encontradas especialmente en las evaluaciones de cierre de los movimientos, tales como recomendaciones, advertencias, etc. (Bolívar, 2005c).

Con todos los datos recogidos se hizo la interpretación de la construcción de la imagen social de Trump y de los estadunidenses y de La Jornada, los mexicanos y otros, así como de las posturas ideológicas. Para el análisis de este aspecto seguimos a van Dijk (1998) en cuanto a las estrategias de presentación positiva de nosotros y negativa de ellos. También tomamos en cuenta las investigaciones de Bolívar (2018) para evaluar la calidad del diálogo como cooperativo o conflictivo.

4.2 El corpus

Puesto que al iniciar esta investigación a fines de 2020 no sabíamos si el tema de los migrantes y la construcción del muro se había mantenido, decidimos recoger un corpus diacrónico de editoriales de La Jornada desde el año 2016 hasta el 2020. Con la ayuda del software Antconc (Anthony, 2019), encontramos que en 45 editoriales (24.788 palabras) el tema de Trump y los migrantes se mantenía constante (Trump: 183, Donald: 53; México: 107; país (México): 132; Estados Unidos: 180; estadunidense: 82; migrantes: 53; frontera: 48). Igualmente, a través de recursos como la negación (no: 147, segunda palabra más frecuente) y preposiciones (como contra: 67, y sin: 61), pudimos apreciar en las primeras 24 palabras más frecuentes que había una respuesta aparentemente negativa de La Jornada hacia Trump. Por consiguiente, decidimos tomar 10 editoriales, dos por año, para el análisis detallado, con el fin de averiguar si hubo algún cambio en el macrodiálogo entre 2016 y 2020 y examinar también el trabajo de imagen.

5 La respuesta de La Jornada

A continuación, presentamos los eventos evaluados por La Jornada y las respuestas en cada caso entre los años 2016 y 2020. Nos concentramos primero en el desarrollo del macro-diálogo sobre el tema de las migraciones y luego, en el plano micro, miramos aspectos relacionados con la imagen social de forma más puntual.

5.1 El macro diálogo sobre los migrantes

5.1.1 Años 2016–2017: las amenazas a migrantes mexicanos y otros

Los eventos que ameritaron la respuesta de La Jornada en 2016 y parte de 2017 se iniciaron con las reiteradas amenazas de Trump contra los migrantes mexicanos con “antecedentes delictivos” (ejemplo 1), las cuales fueron respondidas por autoridades mexicanas, el titular de la Comisión de Derechos Humanos y Secretaría de Relaciones Exteriores, como “amenazas” de Trump, y el representante de la Comisión Nacional de derechos humanos en México, preocupado por “nuestros connacionales” (ejemplo 2). Dichas amenazas fueron repetidas por el presidente Trump, ampliadas e intensificadas por autoridades estadunidenses (ejemplo 3). La respuesta de La Jornada a estas amenazas se concentró en presentar a Trump como “polarizador” y estigmatizador (“criminaliza a los migrantes”). El primer editorial del corpus se centra en las amenazas de Trump de deportación masiva a migrantes mexicanos y de otras nacionalidades en EUA, el problema de las agresiones raciales y las protestas de los inmigrantes (latinoamericanos dicen “aquí nos quedamos”) (T1. 14-11-2016). El segundo, en la preocupación por los “connacionales” en EUA y por medidas económicas y fiscales “sumamente agresivas contra México” (T2. 17-11-2016).

(1)
Ayer el presidente electo reiteró su idea de expulsar de inmediato del país a los dos millones, tal vez tres de extranjeros indocumentados que, según él, tienen antecedentes delictivos. (T1.14-11-2016).
(2)
El titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), José Luis González Pérez, advirtió ayer que México debe estar preparado para el peor escenario ante la posible concreción de las reiteradas amenazas formuladas por el presidente electo Donald Trump en el sentido de que emprenderá una deportación masiva de mexicanos del país vecino. El funcionario instó a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a revisar los instrumentos internacionales que se tienen para hacer uso de ellos y a fortalecer las capacidades para la atención de los connacionales que pudieran ser expulsados en masa del territorio estadunidense. Asimismo, González Pérez dijo que la CNDH mantendrá comunicación permanente con los consulados de México en Estados Unidos para que conozcan los derechos que tienen nuestros connacionales allá. (T2.17-11-2016).

En los ejemplos 1 y 2 se observa la postura de afiliación de La Jornada con los migrantes mexicanos, quienes son nombrados como “extranjeros indocumentados”, en contraste con los antecedentes delictivos “según él” (ejemplo 1), y “connacionales”, “nuestros connacionales allá”, lo que muestra una actitud de distancia frente a la ofensa mediante el apego a la verdad y un rasgo de cortesía por vinculación afectiva positiva (Bolívar, 2018) con los mexicanos. El ejemplo 3 recoge nuevas ofensas de Trump (“pandilleros y narcotraficantes”) que son reiteradas con insultos de mayor fuerza ilocutiva, a la vez que el Secretario de Seguridad Interior de EUA (John Kelly) las intensifica todavía más mediante la generalización (“criminales condenados”, “una amenaza”) y la especificidad de los delitos adjudicados (“homicidio, abuso sexual, narcotráfico, embriaguez”). En este caso, el problema de las ofensas no es solo atribuible al presidente sino también a miembros de su entorno gubernamental que muestran afiliación con el comportamiento descortés del presidente Trump hacia México.

(3)
En forma característica de generalización tuitera que tan buenos resultados le ha aportado, el presidente Donald Trump calificó a los inmigrantes que están siendo deportados de Estados Unidos como pandilleros y narcotraficantes. Semejante postura fue ratificada ayer por el secretario de Seguridad Interior de la nación vecina, John Kelly, quien aseguró en una nota oficial que de los 680 extranjeros indocumentados que fueron arrestados la semana pasada en distintas ciudades, aproximadamente 75 por ciento son criminales, condenados, según afirmó, por homicidio, abuso sexual, narcotráfico, desórdenes, portación ilegal de armas o por conducir en estado de embriaguez. Los detenidos, dijo el funcionario, representaban una amenaza a la seguridad pública, a la seguridad de nuestras fronteras y a la integridad del sistema migratorio del país. (T3.14-02-2017).

En el año 2017, el problema migratorio se intensifica e incluye no solo a los mexicanos sino a migrantes de otros países. Se introducen nuevos participantes: “la Suprema Corte” de EUA, “refugiados de todo el mundo” y “BBVA Bancomer”, que presenta cifras sobre la disminución en las deportaciones de mexicanos durante el mandato de Trump, comparando con la época de Obama. La Jornada usa estos datos para implicar que el problema no se remite históricamente solo al gobierno de Trump, pues él está consciente de la importancia que tienen (y han tenido) los migrantes mexicanos para la economía de los Estados Unidos. La Jornada responde evaluando a Trump como “xenófobo y doble moral” (T4). El ejemplo 4 recoge los avances de la política xenófoba de Trump, pero el ejemplo 5 sugiere que en el caso de México se trata de una estrategia “demagógica” dirigida a captar adeptos en “los sectores más retrógrados de la sociedad estadunidense”, lo que introduce un acto descortés de La Jornada hacia los estadunidenses que siguen a Trump.

(4)
El presidente estadunidense Donald Trump obtuvo ayer en la Suprema Corte una victoria parcial en su intento de imponer un veto migratorio contra los ciudadanos de seis países musulmanes y cerrar temporalmente la entrada de refugiados de todo el mundo. En contraste con este avance de la política xenófoba del mandatario, BBVA Bancomer dio a conocer ayer un estudio según el cual durante los primeros seis meses del año −cinco de ellos transcurridos con el magnate al frente del gobierno− las deportaciones de mexicanos se redujeron 30 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2016, cuando el demócrata Barack Obama despachaba en la Casa Blanca. (T4.20-07-2017).
(5)
Una posible respuesta se encuentra en que tal discurso intolerante haya sido articulado de manera hipócrita con fines electoreros y hoy se le dé continuidad como parte de una estrategia demagógica dirigida a los sectores más retrógrados de la sociedad estadunidense, entre los cuales Trump recoge a sus adeptos, mientras que el propio mandatario y su entorno cercano son conscientes de la dependencia que la economía estadunidense tiene hacia los trabajadores migrantes. (T4.20-07-2017).

Las respuestas de La Jornada en esta primera etapa se manifestaron en actos pragmáticos en secuencias que incluían por lo general más de un tipo de acto, como se muestra en los ejemplos que siguen:

  1. a)

    Conclusiones y advertencia: Trump polariza en su país y es peligro de decadencia para Estados Unidos.

(6)
En medio de cálculos frenéticos sobre las posibilidades reales de Trump de llevar a la práctica sus ideas proteccionistas y racistas más aberrantes –las cuales no sólo afectarían gravemente a México y otros países, sino también, y en primer lugar, a la economía estadunidense–, lo único claro, por ahora, es que el presidente electo está atizando una división sin precedente en la nación vecina y que ello, lejos de contribuir a hacer grande de nuevo a Estados Unidos, como rezaba su lema de campaña, puede acelerar la decadencia nacional de la que el mismo magnate neoyorquino es beneficiario y prueba fehaciente. (T1.14-11-2016)
  1. b)

    Exhortaciones para la acción en México: imaginar vías de acción de manera radical

(7)
es preciso imaginar vías de acción en un escenario de desconexión económica con Estados Unidos… implica involucrar a todo el gobierno federal y a la suma de las instituciones nacionales en un esfuerzo radical y sin precedente”….” (T2.17-11-2016)
  1. c)

    Advertencias y predicciones: de no hacerlo habrá una catástrofe humana

(8)
“el precio de no hacerlo podría ser mucho más elevado” “México se encontraría ante una catástrofe humana inmanejable, desestabilizadora y trágica” (T2.17-11-2016)
  1. d)

    Recomendaciones a las autoridades y objetivo político: actuar contra el atropello con firmeza y “recuperar” poder de convocatoria (está implícito un acto descortés hacia el gobierno)

(9)
las autoridades nacionales deben actuar ante este atropello continuado y agravado con la firmeza política y diplomática necesarias, no sólo para hacer ver al gobierno estadunidense que el país respalda con determinación a sus ciudadanos en el extranjero, sino para recuperar el poder de convocatoria ante la sociedad mexicana” (T3.14-02-2017)
  1. e)

    Denuncias en contra del discurso de odio y advertencias sobre el discurso demagógico: discurso de Trump de doble moral, con fines electoreros, pero consciente de que depende de México en su economía.

(10)
Se impone una reflexión del porqué de esta disparidad entre el discurso de odio impulsado por el magnate desde que se encontraba en campaña electoral y sus acciones concretas para expulsar del país a los ciudadanos extranjeros. Una posible respuesta se encuentra en que tal discurso intolerante haya sido articulado de manera hipócrita con fines electoreros y hoy se le dé continuidad como parte de una estrategia demagógica dirigida a los sectores más retrógrados de la sociedad estadunidense, entre los cuales Trump recoge a sus adeptos, mientras que el propio mandatario y su entorno cercano son conscientes de la dependencia que la economía estadunidense tiene hacia los trabajadores migrantes” (T4.20-07-2017).

En resumen, con sus respuestas en los años 2016 y 2017, La Jornada construye una imagen negativa de Trump como presidente electo, como representante de los estadunidenses, como político (su estrategia política de polarizar), con su descortesía o desconsideración con las minorías indefensas, y con su estilo destructor (metafóricamente como un fuego que arrasa, incendiario, “atiza el fuego”). Además, es presentado como un presidente xenofóbico al igual que su gobierno, y se le adjudica como político la estrategia de tender sobre su política xenofóbica la cortina de humo del combate a la criminalidad (T3.14-02-2017). Sobre todo, se destaca la disparidad entre el discurso de odio y las acciones estratégicas políticas electoreras (T4.20-07-2017).

Por afinidad, también se construye la imagen negativa de los estadunidenses que lo siguen e incluso de los niños de escuelas primarias que repiten sus consignas (¡construye el muro!) (T1). También queda afectada la imagen de las instituciones como el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por el “incremento en la frecuencia e intensidad de las redadas de los agentes de ICE contra extranjeros sin acusaciones penales” (T3). En contraparte, las minorías son presentadas como víctimas de la campaña de odio de Trump y del sistema político de Estados Unidos, su descortesía o desconsideración con las mujeres y los mexicanos.

En estos dos años (2016–2017), la autopresentación de La Jornada es positiva porque adopta el rol de defensora de los migrantes mexicanos (no son criminales sino “extranjeros indocumentados”, “ciudadanos extranjeros” o “trabajadores migrantes”). La presentación de los estadunidenses tiene un lado positivo para “los sectores e individuos estadunidenses comprometidos con los derechos humanos y los valores universales” (T3) y otro negativo para los seguidores de Trump (“retrógrados” T4).

Hacia el final de 2017, La Jornada introduce un análisis más complejo en su respuesta a Trump porque se orienta hacia su discurso “venenoso”, la violación de derechos humanos de todos los migrantes que atraviesan México para llegar a los Estados Unidos, sus inconsistencias y demagogia, sin dejar de lado la política estadunidense en general y sus efectos en la vida mexicana.

5.1.2 Años 2018: intensificación del discurso xenofóbico y racista

El año 2018 se inicia con el escándalo protagonizado por Trump cuando llamó agujeros de mierda (‘shit holes’) a los migrantes de El Salvador, Haití y las naciones africanas. Este era un momento de gran tensión interna en Estados Unidos por los anuncios hechos por él en relación con el fin de la protección a los jóvenes dreamers y a salvadoreños y haitianos, quienes ya no estarían protegidos contra la deportación. Sus dichos xenofóbicos llegaron a un punto tan alto que embajadores de 54 estados ante la ONU le exigieron una disculpa (ejemplo 11).

(11)
La adicción de Donald Trump al escándalo continuó esta semana con su calificación de agujeros de mierda a El Salvador, Haití y las naciones africanas durante una reunión con legisladores para discutir una propuesta de reforma migratoria. Un día después que se diera a conocer la perturbadora frase del mandatario estadunidense –ante la ausencia de un desmentido oficial de que haya usado este término para rechazar que Estados Unidos reciba a inmigrantes de esos países– embajadores de 54 estados ante la ONU denunciaron los dichos xenófobos y exigieron una retractación y disculpas. (T5. 13.01.18)

La situación en la frontera se puso muy tensa con la autorización de Donald Trump para que se empleara la fuerza letal contra inmigrantes cuando los agentes fronterizos norteamericanos se consideraran en peligro. El presidente volvió a amenazar con el cierre de la frontera (ejemplo 12). El editorial del 23 de noviembre de 2018 se tituló “Trump: licencia para matar”.

(12)
Desde la noche del martes, los 5 mil 900 soldados desplegados por Donald Trump en la frontera de Estados Unidos con México cuentan con autorización para hacer uso letal de la fuerza en contra de inmigrantes cuando consideren que éstos ponen en peligro a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). La orden firmada por John Kelly, jefe de gabinete de la Casa Blanca, también autoriza a los militares a actuar en control de multitudes, detención temporal y cacheo superficial. De manera adicional, el presidente republicano volvió a agitar la amenaza de un cierre fronterizo total, incluidos los intercambios comerciales, en caso de que pierdan control de la situación. (T6. 23.11.18).

No obstante, la amenaza no se cumplió y Trump emitió declaraciones que fueron motivo de una evaluación de La Jornada como “amenazas de paja” y como “una estrategia propagandística diseñada por el antiguo presentador de televisión para mostrar la imagen de macho audaz, agresivo e irreflexivo que tanto agrada a los sectores más retrógrados del electorado estadunidense” (T7.). De esta forma, el editorial fortaleció la idea de que Trump es un político demagogo cuyo discurso es percibido como un distractor para su verdadera política xenofóbica hacia los migrantes, el machismo, la agresión y la irreflexión.

5.1.3 Año 2019: cambios en el flujo migratorio; las caravanas

Un evento que generó la respuesta de La Jornada en 2019 fue la actitud de Trump ante los cambios en el flujo migratorio, que pasó de ser de individuos aspirantes a ingresar a EUA a movimientos de familias completas denominados “Caravanas de Migrantes”, un fenómeno que, según La Jornada, “a diferencia de lo que ocurre en Europa, en América Latina constituye prácticamente una novedad”. Para Trump y su equipo este fenómeno fue evaluado como una “marea humana” (ejemplo 13) y como “un desborde migratorio”, sin apelar a cifras o datos (T8).

(13)
Hace poco más de dos semanas, cuando Washington anunció que llevaría a cabo un programa de redadas masivas contra los migrantes, el presidente estadunidense Donald Trump, con la colérica desmesura que emplea cada vez que toca el tema, declaró vamos a sacarlos del país por miles. Fortaleció así la idea que él mismo, su equipo de trabajo, los medios que le son afines y los votantes que lo llevaron al poder se han encargado de repetir como si fuera una verdad revelada: que el número de personas que tratan de entrar a Estados Unidos de manera irregular por nuestra frontera norte ha crecido hasta convertirse en una marea humana que es preciso contener a toda costa. (T8. 28-07-19).

Ante esta situación, la respuesta de La Jornada se centró en recurrir a las cifras que “no mienten” apelando a los actos pragmáticos de aclarar con cifras proporcionadas por autoridades académicas (ejemplo 14).

(14)
Una investigación realizada por un grupo interdisciplinario de académicos llamado Región Transfronteriza México Guatemala, prueba que el número de migrantes que ingresa a suelo estadunidense sin la tramitología correspondiente no sólo no alcanza los niveles que dice Donald Trump, sino que muestra una clara curva descendente. De acuerdo con este estudio, en efecto, en 1985 y en 2000 la patrulla fronteriza detuvo a más de un millón de personas (en cada uno de esos años). Y en 2017 el mismo cuerpo armado capturó a 850 mil migrantes, cifra que está muy por encima de la que se prevé para este año en materia de detenciones. (T8. 28-07-2019).

La Jornada explica la difícil situación que vive México por el aumento de migrantes que desean llegar a Estados Unidos cruzando su territorio y señala, con respecto de los mexicanos, apoyado en investigaciones, la “notoria disminución en el porcentaje de compatriotas que optan por pasar al otro lado” pero que para Trump (quien no da cifras) “seguirían siendo una peligrosa avalancha” (ejemplo 15).

(15)
Lo que se ha modificado también es la composición de los grupos en migración; a los ciudadanos de las tradicionales naciones expulsoras centroamericanas (más México, desde luego) se le han sumado en fechas recientes, países geográficamente tan distantes como la India, Bangladesh, la República Centroafricana y la Democrática del Congo, en tanto que también Cuba y Haití aportan su cuota de migrantes que buscan el sueño americano. En cambio, hay una notoria disminución en el porcentaje de compatriotas que optan por pasar del otro lado. Para la administración de Donald Trump, no obstante, los migrantes seguirían siendo una peligrosa avalancha, aunque no pasaran de media docena. (T8. 28-07-2019).

La Jornada intensifica el alcance temático de sus evaluaciones prospectivas porque advierte sobre el peligro de la normalización de esta política (ejemplos 16 y 17) y denuncia la responsabilidad de Trump como posible causante de una verdadera crisis humanitaria (ejemplo 18).

  1. f)

    Exhortación y denuncia: poner fin al discurso de odio para evitar la violación de derechos humanos y crisis humanitaria.

(16)
Es necesario poner fin a este discurso venenoso que normaliza el odio e incita a actos de agresión contra los miembros de las llamadas minorías (…) que vulneran los derechos y trastocan las vidas de millones de personas dentro y fuera de Estados Unidos” (T5.13-01-2018).
(17)
“las disculpas exigidas por las naciones de África son un primer paso primordial para que lo inaceptable deje de pasar como rutina.” (T5.13-01-2018).
(18)
“el teatro de la emergencia fronteriza restringe el acceso a refugiados y solicitantes de asilo y refuerza la perspectiva de que se desarrolle una crisis humanitaria verdadera” (T7.04-04-2019).

5.1.4 Año 2020: el reto para las autoridades mexicanas

En los editoriales del corpus, a partir de 2020, se observa un cambio que revela la preocupación del periódico por dos cuestiones clave, el papel de las autoridades mexicanas ante la migración y la política aislacionista de Estados Unidos, que ha caracterizado las relaciones entre México y EUA históricamente. El editorial del 17 de enero de 2020, titulado “Migrantes. Legalidad y humanitarismo”, reporta un evento de migración colectiva, ante lo cual las autoridades mexicanas prometen atender a quienes soliciten asilo o refugio (ejemplo 19)

(19)
Más de mil hondureños rompieron la madrugada de ayer un cerco policial en la frontera de su país con Guatemala a fin de unirse a las alrededor de 600 personas que desde el martes partieron de la ciudad de San Pedro Sula en una nueva caravana que pretende llegar a territorio estadunidense atravesando México. En reacción a este episodio migratorio colectivo, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, informó que las autoridades mexicanas atenderán con muchísimo gusto a quienes soliciten asilo o refugio, busquen incorporarse a algún programa migratorio, obtener becas de estudio o deseen ser incluidos en algún programa social, pero de ninguna manera otorgarán salvoconductos o visas de tránsito que permitan el avance hacia la frontera norte. Por su parte, el canciller Marcelo Ebrard habría comunicado al gobierno guatemalteco que México hará todo lo que esté en sus manos para detener a la población en movilidad. (T9. 17.01.20).

Este episodio reavivó un debate sobre la política migratoria regional y sobre la política migratoria de México, en particular sobre la actuación de las autoridades fronterizas que, según La Jornada, a pesar de la presión de Washington para frenar el flujo de extranjeros sin documentación, “volteaban hacia otra parte y los dejaban en un limbo que los exponía a la doble extorsión del crimen organizado y los agentes migratorios” (T9). Las declaraciones de las autoridades mexicanas en este editorial llevan a La Jornada a advertir sobre los cambios en “los caprichos electoreros” de Trump, quien forzó a México a “aceptar el incómodo rol de inspector del estatus migratorio (ejemplo 20).

(20)
Todo cambió con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, cuando el comercio bilateral se convirtió en rehén de los caprichos electoreros del magnate y el gobierno mexicano se vio forzado a aceptar el incómodo rol de inspector del estatus migratorio de quienes intentan llegar a Estados Unidos por vía terrestre. (T9.17-01-20)

El problema se plantea como una tensión entre legalidad y humanitarismo, entre negar la entrada al territorio a personas indocumentadas y actuar insensiblemente ante sus problemas económicos para adquirir visas, sus penurias y los peligros a los que se exponen, “incluso amenazas contra su vida”. La Jornada refuerza su imagen positiva (autocortesía) a través de un apelativo (indirectamente descortés) a actores sociales que ponen en duda las razones por las que los migrantes dejan sus países (“sería absurdo poner en duda”) y mostrando su afiliación política contra un modelo económico neoliberal que opone la riqueza “de una pequeña élite” a “la desposesión de las grandes mayorías sociales” (ejemplo 21).

(21)
Más allá de la cuestión de si la actual y las pasadas caravanas son producto de movimientos poblacionales espontáneos u operaciones de grupos con intereses soterrados, sería absurdo poner en duda que quienes abandonan sus hogares para emprender el incierto camino al norte lo hacen movidos por causas de fuerza mayor. Asimismo, parece evidente que cualquier solución sensata a esta problemática pasa por cambiar el énfasis del estatus legal de quienes por diversas causas son expulsados de sus lugares de origen, la primera de las cuales se encuentra en la continuidad del modelo económico diseñado para facilitar la ilimitada acumulación de riqueza a una pequeña élite a costa de la desposesión de las grandes mayorías sociales. (T9.17-01-20).

El último editorial del corpus, México ante el aislacionismo de EU (T10, 13 de marzo de 2020) da un giro temático a través de las palabras del embajador estadunidense quien sostuvo que “a ninguno de los dos países les conviene tener fronteras completamente abiertas”, debido a la necesidad de controlar el tráfico de estupefacientes hacia el norte y de armas hacia el sur, “así como la cuestión migratoria”. Esto es evaluado por La Jornada como el recrudecimiento de las tendencias aislacionistas de Estados Unidos, que no se iniciaron con Trump (ejemplo 22).

(22)
Lo dicho por Landau, pese a su tono conciliador, es una confirmación de lo que el presidente Donald Trump ha anunciado desde la campaña electoral que lo llevó al poder en 2016: el recrudecimiento de las tendencias aislacionistas que recorren la historia de Estados Unidos. Si en dicha campaña y en declaraciones posteriores del magnate esa tendencia acusó un lenguaje racista, xenofóbico y paranoico que cristalizó en el llamado a construir un muro infranqueable entre ambas naciones, lo cierto es que el deseo de amplios sectores de la población estadunidense de vivir de espaldas al mundo no se inició con la era Trump ni habrá de desvanecerse cuando ésta haya terminado. (T.10.13-03-2020).

Este editorial se escribió antes de que fuera electo John Biden como sucesor de Donald Trump. La Jornada cierra esta vez con un acto pragmático de exhortación a emprender un cambio radical en la visión adoptada por el Estado mexicano (sobre lo que había insistido también antes) y que corresponde profundizar a la Cuarta Transformación (gobierno de López Obrador).

(23)
En el entendido de que, sea cual sea el resultado de los comicios presidenciales del próximo noviembre, el aislacionismo estadunidense difícilmente habrá de revertirse en el corto plazo, está claro que Méxicodebe emprender un cambio radical en la visión geoestratégica adoptada por el Estado en las décadas recientes; un viraje que ya comenzó con el gobierno de la Cuarta Transformación, pero que es necesario profundizar. (T10.13-03-2020).

La última palabra de La Jornada en los editoriales del corpus se dedica a hacer una predicción sobre el futuro de una economía nacional incierta y cierra con una exhortación a enfrentar el desafío.

(24)
Esta reorientación implica acostumbrarse a vivir con la idea de que puede ocurrir una brusca reducción de la presencia estadunidense en la economía nacional, sea como fuente de inversiones, como mercado de exportación o como proveedor de bienes y servicios, un desafío sumamente arduo que quizá no alcance a completarse en lo que resta del presente sexenio, pero de cuya superación depende la viabilidad del país en el largo plazo. (T10.13.03.20).

5.2 El trabajo de imagen: descortesía, cortesía y autocortesía

El análisis intertextual de los editoriales como macrodiálogo y, de manera individual intratextual, develó las estrategias descorteses de Trump con el propósito político de usar el conflicto para sus propios fines, tal como hacen los líderes populistas (Alcaide Lara, 2019; Bolívar, 2018; Wodak, 20l5), como ya pudimos observar en la sección anterior. Por otra parte, con respecto al trabajo de imagen, se puede afirmar que La Jornada dio muestras de un discurso descortés hacia Trump, ya adelantado parcialmente arriba, pero mejor apreciado a través de los títulos de los editoriales y de las formas de nombrarlo, así como de los atributos asignados. En los títulos de cada editorial se resume una apreciación negativa general: “polarizador” (T1), una amenaza (T2, implícito), “criminaliza” (T3), “xenofóbico y de doble moral” (T4), (da) “disculpas obligadas” (T5), da “licencia para matar” (T6), profiere “amenazas de paja” (es inconsistente, T7), habla de “desborde migratorio” (T8, es desmesurado), el problema es de sensibilidad humana (T9, “legalidad y humanitarismo”) y de la intención política (T10, el “aislacionismo” de los Estados Unidos).

Luego, al examinar detalladamente las referencias a Trump en cada editorial, encontramos que aparecen de dos maneras, en un plano puramente descriptivo (presidente) y también con evaluaciones negativas que aumentan en intensidad progresivamente (Tabla 2). Resulta interesante encontrar que La Jornada usa la palabra “magnate” en 8 de los 10 textos del corpus (T 1, 3, 4, 5, 6, 7, 9 y 10) y en algunos más de una vez (T 4, 6, 7, 10). Nótese que esto es coherente con el cambio que se da a finales del año 2017 cuando se intensifican los episodios migratorios y el discurso descortés de Trump. Los usos de “el ex presentador de televisión” y “el antiguo presentador de televisión” se introducen en el año 2018.

Tabla 2:

Las referencias al Presidente Donald Trump.

La descripción del cargo La evaluación del cargo
El aspirante presidencial El inquilino de la Casa Blanca
El precandidato presidencial El magnate neoyorkino
El presidente El magnate
El presidente estadunidense Declaraciones del magnate
El presidente republicano El magnate frente al gobierno
El mandatario El discurso de odio impulsado por el magnate
El titular de la Casa Blanca El ex presentador de televisión
El antiguo presentador de televisión

Las referencias evaluativas al cargo se intensifican también progresivamente con los atributos negativos que se le asignan al presidente. En el texto 10, el último del corpus, no hay atributos de este tipo para Trump, lo que se explica porque su estilo dejó de ser el centro de la atención ya que hubo un cambio en el tópico del diálogo, que se dirigió hacia la política aislacionista de los Estados Unidos.

Los atributos a continuación, por editorial, destacan los rasgos negativos, aquí resaltados con negrita:

Propósitos racistas del Candidato ganador” (T1)

“sus ideas proteccionistas y racistas más aberrantes” (T1)

“los ominosos propósitos de Trump” (T2)

“su política xenofóbica” (T3)

“los sentimientos xenofóbicos que han sido agitados por el magnate…” (T3)

“la desembozada misoginia de Trump” T3)

“el discurso de odio impulsado por el magnate” (T4)

“la perturbadora frase del mandatario estadunidense” (T5 “agujeros de mierda”)

“los gestos demagógicos que caracterizan … del magnate” (T6)

“macho audaz, agresivo e irreflexivo” (T7)

“las declaraciones del magnate… del todo inconsistentes con la realidad” (T7)

“Donald Trump, con la colérica desmesura que emplea” (T8)

“los caprichos electoreros del magnate” (T9)

En cuanto al trabajo de cortesía, se puede afirmar que se manifiesta principalmente en relación con la protección de la imagen de los mexicanos y de los migrantes, quienes reciben una forma de trato imparcial y ecuánime por parte de La Jornada. También hay cortesía hacia una parte de los ciudadanos estadunidenses defensores de los derechos humanos, pero no para los seguidores de Trump, como vimos en la sección 4.1. La imagen positiva de La Jornada se manifiesta en la autocortesía y en la expresión de solidaridad con los migrantes cuando adopta el rol de defensora de su dignidad humana porque “son simplemente personas sin documentos” (T3), “gente desarmada y vulnerable” (T6), “hombres, mujeres y niños que escapan de privaciones y violencia con la sencilla esperanza de vivir mejor” (T8). Igualmente, la imagen positiva de autocortesía se manifiesta en los actos pragmáticos de denuncias y advertencias y exhortaciones para mejorar la política migratoria y económica de México.

6 Conclusiones

El uso estratégico de la descortesía de Trump efectivamente ha afectado la imagen social de México como lo ha hecho con la de otros países. No obstante, este estudio ha mostrado que las respuestas dirigidas a rechazar el daño a la autoestima pierden interés ante la prevalencia de problemas sociales de amplio espectro alimentados con el concurso de la historia y de las relaciones económicas de dependencia mutua. México necesita a los Estados Unidos y estos a su vez necesitan a México. Por consiguiente, es importante revisar el papel de la descortesía política para evitar con anticipación la intensificación de los conflictos, especialmente cuando estamos viviendo un momento en el que la “normalización” del abuso verbal y físico en la confrontación política de los populismos y del neoliberalismo (Krzyżanowsky, 2020), así como la “vergonzosa” (shameless) normalización de la descortesía (Wodak, Culpeper y Semino, 2021) nos advierten sobre la rapidez con que se van legitimando eventos como las migraciones y las guerras.

En nuestro estudio, las funciones de la descortesía política quedan claras, así como el valor de los editoriales para mostrarnos ideologías diferentes y para proponer formas de acción que llevan una carga ideológica particular (radicalizar acciones frente a la política estadunidense). Con sus ofensas, Trump logró polarizar a los estadunidenses y, tal vez, a los mexicanos (habría que averiguarlo), desestabilizó emocionalmente a sus compatriotas y a los migrantes instigando el odio, estigmatizó a los mexicanos como narcotraficantes, pandilleros, etc. Los editoriales de La Jornada han mostrado que, aunque el diálogo con Trump ha sido conflictivo en grado alto, se puede rebatir con argumentos apelando a la historia política y económica, pero también nos recuerdan que ningún periódico está exento de mostrar la ideología de un grupo que insta a otros a tomar acciones y a pensar en la misma línea.

En cuanto al tema de las migraciones, como pudimos observar en los editoriales de la primera mitad del año 2020, La Jornada presenta una breve pero contundente reflexión sobre la actitud del gobierno mexicano ante este problema. Se describen las acciones del gobierno en torno a caravanas de migrantes cuyo origen está fuera de su territorio, pero cuyo trayecto a los Estados Unidos hace a México partícipe. A partir de la reiterada mención de casos de caravanas migrantes de otros países como El Salvador, Honduras y Guatemala, se muestra al gobierno mexicano con disposición a tener una actitud más humana ante las familias de migrantes, a la vez que se ve forzado a impedir su ingreso al país vecino a toda costa; una actitud que se mantiene hasta la fecha. De la misma manera, se resalta el involuntario papel de México como reducido a un funcionario cuyos servicios han sido subcontratados por la administración de Trump, en aras de mantener el intercambio comercial. No obstante, La Jornada resalta que, a pesar de que la actitud aislacionista se ha magnificado debido a los caprichos electoreros del magnate, no es exclusiva de Trump y que existe históricamente en Estados Unidos mucho antes de él. Por consiguiente, habrá que esperar por las acciones del actual presidente John Biden y las nuevas respuestas que pueda dar México a los Estados Unidos.

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Published Online: 2021-07-01
Published in Print: 2021-06-25

© 2021 Adriana Bolívar and Ana Escudero, published by De Gruyter, Berlin/Boston

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