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Pragmática Sociocultural / Sociocultural Pragmatics

Revista Internacional sobre Lingüística del Español / An International Journal of Spanish Linguistics

Ed. by Bernal, Maria / Bravo, Diana

Open Access
Online
ISSN
2194-8313
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¿La sobregeneralización de lo siento por los alumnos angloparlantes?: Estudio preliminar

Overgeneralization of lo siento by English speaking students? Preliminary study

Marianna Chodorowska-Pilch
  • Corresponding author
  • Latin American and Iberian Cultures, University of Southern California, THH 156, Los Angeles, CA 90089-0358, USA
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Published Online: 2019-10-23 | DOI: https://doi.org/10.1515/soprag-2019-0016

Resumen

El objetivo principal de este artículo se centra en analizar los usos de lo siento producidos por los aprendices de español cuya lengua materna es el inglés y presentar los contextos de uso y las funciones desempeñadas por esta expresión ritualizada. El segundo objetivo es constatar si se puede hablar de usos “infelices” de lo siento como casos de sobregeneralización. Para lograr estos objetivos, se analizarán, en primer lugar, ejemplos del corpus CREA de la Real Academia Española, que permitirán mostrar usos pertinentes producidos por los hablantes nativos, y después se discutirán los usos de lo siento obtenidos del Banco de datos Spanish Learner Language Oral Corpora (SPLLOC). En este trabajo se pretende explicar la interferencia del inglés, al transferirse algunos usos y funciones del marcador sorry, a la hora de emplear lo siento. Pretendemos proporcionar posibles recomendaciones para los profesores interesados en mejorar la competencia pragmática de los alumnos angloparlantes a la hora de producir disculpas.

Abstract

The main objective of this paper focuses on the analysis of the uses of lo siento produced by Spanish learners, whose dominant language is English, and indicate their contexts of usage and the functions performed by this ritualized expression. The second objective is to consider if we can treat these ‘infelicitious’ uses of lo siento as cases of overgeneralization. To achieve these objectives, first, examples from CREA from the Real Academia Española will be analyzed showing relevant uses produced by native speakers of Spanish and then, uses of lo siento from the Data Bank of Spanish Learner Language Oral Corpora (SPLLOC) will be discussed. This study intends to explain the transference of sorry from English and provide possible recommendations for instructors interested in improving pragmatic competence of English speaking learners in the production of apologies.

Palabras clave: disculpas; competencia sociopragmática; estudiantes de ELE

Keywords: apologies; socio-pragmatic competence; Spanish language learners

1 Introducción 1

La codificación lingüística de las disculpas ha sido un tema estudiado por muchos investigadores desde hace más de treinta años dentro del marco de los actos de habla (entre otros, Blum-Kulka y Olshtain, 1984; Blum-Kulka y Levenston, 1987; Blum-Kulka, House y Kasper, 1989; Escandell Vidal, 1995; Meier, 2010). En los diversos estudios contrastivos se ha demostrado que solo hay una equivalencia parcial en el uso, la función y la frecuencia de las disculpas (entre otros, Davies, 1987; Suszczyńska, 1999; Márquez Reiter, 2000; González Cruz, 2012; Bella, 2014).

El presente estudio parte de las observaciones realizadas en el aula sobre la expresión oral de alumnos universitarios estadounidenses de ELE, de los niveles intermedio y avanzado, cuya lengua materna es el inglés. Dado el frecuente uso ‘infeliz’ 2 de lo siento que realizan los alumnos, al inicio de cada semestre ha resultado pertinente hacer hincapié en que resulta inadecuado su empleo para formular determinadas disculpas. Del mismo modo, se les insta a reflexionar sobre la inconveniencia de aquellos usos de lo siento cuando resulta exagerado o demuestra una falta de competencia pragmática de los aprendices. Veamos los ejemplos (1) y (2).

(1)

… Lo siento. ¿Cómo se dice to catch? SPLLOC, L65MPS13

(2)

Se me olvidó incluir abierto/cerrado. Lo siento. 3

En (1), un alumno 4 se disculpa al preguntar por una palabra en español y en (2), otro alumno se disculpa porque olvidó incluir unos detalles en la tarea, lo cual no supone ni una ofensa ni una falta tan seria para justificar el uso de lo siento, lo cual se verá en los ejemplos de los hablantes nativos de español. Si en (1) encontramos un uso inadecuado de lo siento, 5 en (2) se trata más bien de una disculpa que resulta exagerada en este contexto, constituyendo una manifestación de lo que Kerbrat-Orecchioni (2004, p. 49) denomina supercortesía por la “presencia de un marcador excesivo en relación a las expectativas normativas vigentes”.

En este trabajo proponemos analizar los usos de lo siento en las conversaciones naturales de los hablantes castellanoparlantes para después compararlos con los usos que realizan los alumnos angloparlantes de ELE. Aparte de la pregunta conducente por la sobregeneralización, también se buscarán los contextos del uso de lo siento en las conversaciones de los hablantes nativos y los alumnos de ELE. Antes del análisis de los ejemplos relevantes, se comentará primero el uso de sorry en inglés, como una de las posibles fórmulas para realizar disculpas, cuyos usos y funciones parecen ser transferidos por los alumnos a la expresión o marcador lo siento a la hora de pedir perdón en español. Los contextos de uso de lo siento observados en los alumnos angloparlantes indicarán posibles lagunas en la competencia socio-pragmática de las reglas para el castellano. Se comprobará si los usos inadecuados de lo siento son casos de “sobregeneralización” causada por la transferencia de las reglas pragmáticas del uso de sorry del inglés. Con estos resultados se pretende diseñar una metodología para enseñar cómo debería o no debería usarse lo siento en español a estudiantes angloparlantes.

2 Marco teórico

Las disculpas se han estudiado aplicando diferentes planteamientos teóricos. Por un lado, las referencias a la influyente teoría de la cortesía de Brown y Levinson (1987) han proliferado en la enorme cantidad de estudios en numerosos idiomas. En particular, mientras Blas Arroyo (2005, p. 313) incluye las disculpas como estrategias de cortesía negativa (Brown y Levinson, 1987), la que se dirige a la imagen (negativa) de los individuos, Wagner y Roebuck (2010) ofrecen ejemplos de las disculpas como estrategias al servicio tanto de la cortesía negativa como la positiva. En este estudio se tratará de elucidar si los alumnos utilizan lo siento como estrategia de cortesía positiva o negativa, siguiendo los conceptos básicos de la imagen de Brown y Levinson (1987), ya que no hay duda de que lo siento se usa como una estrategia de cortesía; Holmes (1990, p. 161) propone que las disculpas se emplean para ‘restablecer el equilibrio’ entre los participantes de la conversación.

Otros planteamientos han propuesto enfoques más centrados en los factores socioculturales de cada lengua (Wierzbicka, 1991; Bravo, 1999) abordando los actos de habla corteses o mitigados según las estrategias pragmáticas empleadas en cada comunidad sociocultural. Aunque la propuesta de Brown y Levinson (1987) ha recibido críticas, queda fuera del alcance de este trabajo una discusión pormenorizada acerca de los diferentes enfoques, puesto que el objetivo principal en este estudio es observar si los alumnos angloparlantes de ELE (español como lengua extranjera) se disculpan empleando lo siento en contextos parecidos a aquellos en los que los hablantes nativos del español recurren a esta fórmula. A saber, si los alumnos angloparlantes han adquirido la competencia pragmática al expresar disculpas en español, lo cual puede representar una labor muy compleja, puesto que las disculpas pueden considerarse desde “nueve” perspectivas, según Lakoff (2003). Cabe recordar que ya Escandell Vidal (1993, p. 263) indicaba que la competencia pragmática es más compleja que la gramatical dado que se ocupa del uso real del lenguaje. 6

2.1 Disculpas en inglés: el caso de sorry

Aijmer (1996) aborda el tema de las disculpas dentro de las rutinas conversacionales en inglés, las que representan rituales de cortesía. 7 Al definir las disculpas Aijmer (1996, p. 81) dice:

Semánticamente, las disculpas son estrategias (también llamadas fórmulas semánticas) que se usan como medios para conseguir metas comunicativas. 8

A la vez indica que hay problemas para reconocer ciertas estrategias empleadas para disculparse o pedir perdón de forma indirecta, lo cual se evita en este trabajo, puesto que tanto sorry como lo siento son fórmulas que contienen un indicador de fuerza ilocutiva expreso (‘illocutionary force indicating device’, IFID), que según Searle (1969, p. 62), es necesario para que se realice una disculpa de forma directa. En el caso de sorry o (I’m) sorry (that), que representa una estrategia para realizar las disculpas de forma explícita, los usuarios muestran una clara preferencia por su empleo como lo demuestra el análisis cuantitativo: constituye el 83,7% en los ejemplos que ha analizado Aijmer (1996, p. 82–86).

Según Aijmer (1996, p. 84), el predominio de (I’m) sorry como una disculpa también se debe al hecho de que los padres les enseñan a los hijos a pedir perdón diciendo: say sorry ‘pide perdón’, can you say sorry ‘puedes pedir perdón’, etc. Por lo tanto, la frecuencia de I’m sorry (y su variante sorry) en diversas situaciones indica que esta estrategia de disculpa puede cumplir un propósito general o ser una rutina no marcada desde el punto de vista de la cortesía.

En su reciente trabajo sobre los adolescentes británicos, Aijmer (2018, p. 3) descubre que la expresión explícita más común fue “sorry”, lo que constituye el 62.34% de los datos analizados, pero hay que notar que se trata tanto de las disculpas prototípicas como no prototípicas. Las últimas representan un uso innovador de los adolescentes, que, a nivel superficial, lo emplean como una forma de burla de la cortesía (mock politeness), pero a nivel más profundo para establecer la solidaridad y camaradería. 9 Sin embargo, este uso no prototípico queda fuera del alcance del presente estudio. Otra conclusión que saca Aijmer (2018) es que los adolescentes usan más disculpas que los adultos.

Aparte de subrayar la notable frecuencia de sorry en las disculpas, Aijmer (1996, p. 88) discute su forma gramatical; la que considera forma elíptica de la expresión fija de las disculpas y alternativamente como una frase monoléxica sintácticamente indeterminada. Además, su conclusión es que la mayoría de las expresiones de disculpa, incluso la forma completa I am sorry, es gramatical y muy poco lexicalizada.

Al analizar la relación entre las disculpas y la prosodia, 10 Aijmer (1996, pp. 99) concluye que la prosodia puede señalar la función de las disculpas; la disculpa ‘anticipatoria’ es halagadora o mitigadora, mientras la disculpa ‘retrospectiva’ es reparadora, alentadora y autodegradante. En el caso de sorry, los datos indican que en su función ‘retrospectiva’ puede aparecer solo como una respuesta o estar seguido por una cláusula relativa (that-clause ‘cláusula introducida por that’) que especifica la ofensa. En su función ‘anticipatoria’, sorry puede ser analizado como un prólogo cortés o un marcador discursivo, cuyo objetivo es atenuar un mensaje o aplacar al oyente, lo que también se denomina como ‘disarming apology’ (Aijmer 1996, p. 100).

De esta manera, se emplea una disculpa ‘anticipatoria’ cuando el hablante pide al oyente que repita o aclare algo o cuando es necesario mitigar una acción que puede amenazar la imagen del oyente en el caso de tener que comunicar malas noticias. Por lo tanto, esta función explica dos usos adicionales de sorry: uno para pedir que el interlocutor repita o aclare lo dicho y el otro como un mecanismo para rechazar peticiones, ofertas, invitaciones y otros actos que pueden resultar impositivos para el oyente. Aplicando los conceptos de imagen de Brown y Levinson (1987), proponemos el Diagrama 1:

Los resultados de Aijmer (1996, p. 109) demuestran que sorry sirve como un mecanismo para solucionar problemas de comunicación en múltiples situaciones. Por ejemplo, los hablantes piden disculpas por no expresarse bien, por interrumpir la conversación, por no hablar claramente, hacer pausas, titubear, corregir y modificar los mensajes, 11 lo cual se verá reflejado en el empleo de lo siento en español.

Sorry
Función ‘retrospectiva’Función ‘anticipatoria’
(negativa para el hablante [HN] y positiva para el oyente [OP])1. Prólogo cortés [OP]
2. Marcador discursivo [ON] y [OP]
Uso:
-respuesta- para pedir repetición o aclaración
-seguido de la cláusula que declara la ofensa-mitigar un acto impositivo (decir ‘no’)
  • Abreviaciones: H– hablante, O- oyente, N- imagen negativa, P- imagen positiva (basado en Aijmer 1996, p. 100)

Diagrama 1:

Las funciones y el uso de sorry.

2.2 Disculpas en español: el caso de lo siento

Cuando Beinhauer (1991, pp. 149–150) redactaba la primera versión de El español coloquial a finales de los años 20 del s. XX, en su base de datos pareciera que no había encontrado lo siento para pedir disculpas, ya que solo habla de tres verbos para formularlas; entre ellos, menciona Dispense 12 usted, que significa “exímame por un momento de la etiqueta debida”; Disculpe usted, que significa “no me lo tome a mal, no me lo impute a falta”; y el más frecuente, perdone usted, “que suele usarse (al lado de dispense usted) al tratarse de pequeñas faltas, verdaderas o presentadas como tales.”

La ausencia de lo siento al principio del s. XX la explica el estudio diacrónico de Jansegers y Enghels (2013), en el que se demuestra la evolución del verbo sentir, un verbo de percepción general, al marcador de disculpa. Las autoras señalan que “el verbo sentir adopta el significado específico de lamentar, tanto en su uso verbal pleno … como en la expresión fija lo siento…” (Jansegers y Enghels, 2013, p. 141). Aunque ya en los siglos XIV–XVI el verbo sentir podía adoptar un significado correspondiente a lamentar y deplorar (Jansegers y Enghels, 2013, p. 149), es en los siglos XX–XXI cuando lo siento se establece como un marcador de disculpa (Jansegers y Enghels, 2013, p. 162).

El proceso de gramaticalización del verbo de percepción al marcador de disculpa parece favorecer la elipsis de lo siento, lo cual se compara con la elipsis de sorry. Dadas las diferencias entre español e inglés a la hora de “lexicalizar la información núcleo de determinado campo semántico”, Jansegers y Enghels (2013, pp. 153–54) indican que en inglés, lengua ‘satellite-framed’, el núcleo es el adjetivo sorry, 13 mientras que en español, lengua ‘verb-framed’, el núcleo es el verbo transitivo sentir, cuyo complemento queda fijado en la forma lo siento. Queda fuera de nuestro objetivo explicar este proceso de cambio semántico, pero cabe destacar que Jansegers y Enghels (2013, p. 155) presentan una evolución plausible de lo siento, con la fijación de la forma y un uso más subjetivo del verbo sentir. Se destaca también que la expresión fija lo siento coexiste con expresiones sintácticas del significado de arrepentimiento, lo cual se ilustra con un ejemplo de sentir en su sentido de lamentar, pero con “la reducción de la variación de OD con que se combina” como una de las variantes que aún coexiste (Jansegers y Enghels, 2013, p. 159).

En otro estudio, Jansegers y Cruz Domínguez (2016, p. 940) indican que “la expresión lo siento ocurre 62 veces en el corpus peninsular y solo 12 veces en el corpus mexicano.” Además, este marcador no se limita a la expresión de arrepentimiento (equivalente a lamentar), sino que “parece extenderse hacia otras funciones interpersonales,” lo que queda fuera del alcance de este estudio.

Destaca la abundancia del uso de lo siento 14 en la variante peninsular en Las Palmas de Gran Canaria, lo cual González-Cruz (2012) corrobora con los resultados de los estudiantes universitarios, quienes se disculparían usando la forma explícita lo siento en 41.5% de las disculpas. La investigadora también observa que este tipo de disculpas directas ocurre con más frecuencia en el caso de ofensas menores (González-Cruz, 2012, p. 557) y considera el uso de lo siento 15 como una estrategia negativa y estereotipada que predomina entre los encuestados (González-Cruz, 2012, p. 560).

Aún con una preferencia muy significativa por el uso de lo siento en la variante peninsular, este marcador de disculpa se emplea solo en determinados contextos. En contraste al empleo de sorry en inglés, en español, a la hora de presentar explicaciones o justificaciones seguidas de disculpas directas, no se encuentra ningún caso de lo siento. Llorente Arcocha (1996, p. 183) constata que:

…las disculpas siempre se piden para reparar fallos en el proceso de interacción o para mitigar el efecto del empleo de palabras o expresiones supuestamente malsonantes….

No obstante, en el corpus de Llorente Arcocha (1996, p. 183) hay “tres apariciones de perdón, tres de perdone …, una de disculpe y ninguna de lo siento,” de lo que se puede deducir que el uso de disculpas en este tipo de situaciones no es muy frecuente y, si ocurre, el uso de lo siento no equivale al de sorry. Véase, más adelante, la Tabla 3 que resume los usos inadecuados de lo siento por la transferencia de sorry.

Tabla 1:

Las estadísticas y el contexto de las disculpas explícitas (adaptado de Aijmer (1996).

Tabla 2:

Usos y funciones de lo siento en el habla de los castellanoparlantes.

Tabla 3:

Usos y estrategias de lo siento en las conversaciones elicitadas de los alumnos angloparlantes de ELE.

3 Metodología

Para nuestro análisis, se considerarán diez ejemplos del corpus CREA 16 y doce ejemplos del corpus SPLLOC. 17 Los ejemplos del CREA provienen del habla natural y son producidos por los hablantes nativos del español y los de SPLLOC son fragmentos de las entrevistas semidirigidas con los alumnos angloparlantes de ELE del nivel intermedio, lo que se asemeja al habla natural. Por la naturaleza de estas bases de datos, se desconocen las características de los participantes; por ejemplo, la edad o el género.

Cabe destacar que Albelda Marco (2004, p. 122), al comparar el empleo de las estrategias de cortesía en las conversaciones coloquiales y entrevistas semidirigidas, llega a la conclusión de que las primeras representan relaciones sociales ‘dinámicas’ y las segundas son ‘estáticas’, lo cual puede influir en la producción de los actos de habla. Sin embargo, el uso de las estrategias en una lengua, de una manera, refleja el lenguaje espontáneo y las conversaciones coloquiales.

En cuanto a los conceptos utilizados en este estudio, se aplicarán las nociones de la ‘imagen negativa’ (el deseo de mantener la autonomía de las acciones de uno) y la ‘imagen positiva’ (el deseo de ser aceptado por el interlocutor) de Brown y Levinson (1987), puesto que, a pesar de las críticas que ha recibido esta propuesta, ha resultado útil para nuestro análisis.

4 Análisis de los usos de lo siento en las conversaciones

4.1 Lo siento usado por los hablantes nativos

4.1.1 Lo siento en las disculpas retrospectivas

Siguiendo la clasificación propuesta en Aijmer (1996), las disculpas retrospectivas se refieren a los hechos anteriores al acto de habla, mientras que las disculpas anticipatorias a los hechos posteriores.

Para empezar, en (3) tenemos una cita directa 18 que representa una disculpa. Parece que el uso de lo siento es tan frecuente que el autor lo cita para comentar las disculpas que se realizan en el habla espontánea a raíz de los problemas informáticos.

(3)

Para los usuarios de servicios informatizados, hartos ya de oír con retintín aquello de "lo siento, la culpa es del ordenador".

(Introducción a la informática para torpes.)

El ejemplo (4) proviene de un texto literario que representa una imitación de lo oral.

(4)

Lo siento. De veras que lo siento. Sinceramente, Nuria, pienso que yo no te traté mal. Hice lo que debía. No creas que no me costó un gran esfuerzo. (Llongueras tal cual. Anécdotas y recuerdos de una vida Planeta, S.A. (Barcelona), 2001.)

En (4), se usa lo siento para salvaguardar la imagen negativa del hablante en un acto de disculpa disentivo, lo cual, a la vez, evoca la imagen positiva del oyente apelando a su comprensión; el marcador sirve para atenuar dicho acto y mantener una relación positiva con el oyente. La repetición de lo siento y el énfasis producido por ‘de veras’ produce una disculpa prototípica, pero tal vez no muy sincera, porque el hablante se resiste a aceptar la culpa por el pasado tratando de justificar sus acciones.

En cambio, el hablante, en (5), asume la responsabilidad, lo cual, según el estudio de González-Cruz (2012), no es frecuente, ya que solo 3.54% de los participantes se disculpan al asumir la responsabilidad.

(5)

Estos besos sí los recuerdo, ahora el primer beso es que no me acuerdo, de verdad. Y lo siento, debería acordarme Sí, yo creo que sí. Pero no me acuerdo. Bueno, ya sé que Santa Me acuerdo Sí. Me acuerdo de la primera mujer que me enseñó lo que era una mujer. Esto sí me acuerdo. ¿Sí? Sí, no lo olvidaré nunca.

(La vida según… Peret, 06/11/96, TVE 2)

El hablante en (5) pide disculpas utilizando lo siento seguido por la estrategia de dar explicaciones, lo cual, según González-Cruz (2012, p. 555), constituye la segunda estrategia (16. 71%) después de ofrecer disculpas (41. 59%) por los estudiantes en su estudio. El hablante se disculpa estratégicamente por unos hechos pasados dañando su imagen negativa para fortalecer los lazos con el oyente evocando la imagen positiva de él o ella.

(6)

Si nos hemos equivocado lo siento. Buenas noches. Hola. Se cortó. No se cortó, no. Hola. Hola, ¿cómo se llama?

(La Ronda, Barcelona, 13/03/91, TVE 1)

En (6), el hablante asume también la supuesta culpabilidad utilizando el marcador de disculpa que parece ser empleado para salvar la imagen negativa del hablante, pero, simultáneamente, lo siento invoca la imagen positiva del oyente. El significado hipotético de la oración suaviza también la amenaza a la imagen negativa del hablante.

4.1.2 Lo siento en las disculpas anticipatorias

En contraste a las disculpas retrospectivas, las disculpas anticipatorias no se usan para comunicar el sentido de culpa por los hablantes. Veamos los siguientes ejemplos.

(7)

Era el número ocho, Luis, y has perdido, por lo tanto, no es que has perdido, es que has dejado de ganar un maravilloso collar de perlas y medio millón de pesetas. Lo siento mucho. ¡Y ahora ya sí que volvamos a Rafa!

(El Gordo, Madrid, 26/05/91, Antena 3 B)

En (7), el anfitrión de El Gordo utiliza lo siento como una estrategia para mitigar malas noticias para el participante del juego; es decir se concentra en atenuar un acto amenazador posterior para el oyente, tratando de proteger su imagen negativa y, a la vez, salvar su relación con el destinatario apelando a su imagen positiva. 19

Por otra parte, lo siento puede aparecer intensificado mediante el adverbio ‘mucho’, como en el ejemplo anterior (7). Moliner (1990, p. 1136) incluye Lo siento mucho como:

(I) expresión muy frecuente de lamentación, de condolencia o de disculpa. (II) A veces se emplea como atenuación formularia de las palabras con que el que habla muestra su decisión de hacer algo que causa molestia o perjuicio a otro: ‘Lo siento mucho, pero tendré que denunciarle’.

Es evidente que lo siento + mucho, tanto en (7) como en el ejemplo de Moliner (1990), representa un uso muy parecido: permite mitigar las malas noticias que comunica el hablante; sin embargo, hay una diferencia. Si en (7) el marcador se usa en el medio del enunciado, en el ejemplo citado de Moliner, el marcador precede el anuncio de malas noticias con la conjunción pero, cuya función es introducir desacuerdo con los deseos del hablante y comunicar malas noticias para el oyente.

Los tres siguientes ejemplos, de (8) a (10), demuestran una estrategia muy parecida a la del ejemplo (7) en que se emplean para mitigar un mensaje que puede resultar desagradable al destinatario de la noticia y amenazar su imagen negativa. En cambio, el uso del marcador pues antes de lo siento y la posición del último al principio de los enunciados producen un contexto diferente para la expresión de estas disculpas anticipatorias.

(8)

¡No! No, no, lo siento, Rafa. es la biela la biela. Claro. Un turno sin jugar para Rafa, ¡y venga, Luis y Emilia, oportunidad para acercaros un poquitín a Rafa!

(El Gordo, Madrid, 26/05/91, Antena 3 B)

En (8), el marcador parece ocupar el segundo lugar de la izquierda en el enunciado después del adverbio de negación no (como una interjección y negación), lo que en los procesos de gramaticalización se denomina como la posición de Wackernagel. 20

(9)

Pues Víctor, lo siento. Ha sido una participación realmente breve, y Jesús tiene derecho de rebote.(Concurso de Radio, Madrid, 01/03/91, Onda Madrid)

En (9), el hablante empieza con el marcador pues, seguido por el nombre del oyente para establecer el contacto con él, y después utiliza la estrategia de justificar las disculpas, con lo cual suaviza la fuerza ilocutiva 21 y salva la imagen negativa del oyente evocando también su imagen positiva.

(10)

Pues, mire usted, lo siento muchísimo, pero no voy a poder dejarla que lo diga, porque lo quiero decir yo, sencillamente. O sea, sin más comentarios.

(Protagonistas, Madrid, 10/09/91, Radio Intercontinental, Onda Cero)

Los hablantes en (9) y (10) empiezan con el marcador pues, el que parece reducir el ímpetu del enunciado, aunque en sí no tenga un valor mitigador propio. Inmediatamente, le sigue un tratamiento personal fático para mantener el contacto con el oyente (Víctor, mire usted), seguidos por el marcador y malas noticias. En (10), además, tenemos un ataque frontal atenuado por el intensificador muchísimo. El hablante se disculpa empleando los mecanismos mencionados, pero no quiere perder el protagonismo y decide imponerse en la conversación, a pesar de invadir la imagen negativa del interlocutor. La fuerza ilocutiva de estos enunciados puede resultar muy impositiva y no deseada y, por ello, los hablantes tratan de mitigar estas noticias para sus oyentes con diferentes mecanismos lingüísticos a parte del marcador lo siento.

(11)

Ahí me reservo la opinión, ahí lo siento por ti, pero es que no se puede grabar.

CREA (Conversación 18, Universidad de Alcalá de Henares)

En (11), el hablante se da cuenta de que debe imponerse y prohibir la grabación de la conversación, y por eso emplea el marcador de disculpa en medio del enunciado, seguido por una justificación de la imposición usando la estructura impersonal con se en vez de una oración directa. El uso en el medio del enunciado también se observa en (12):

(12)

Le quería hacer una pregunta. Nada, no vale esa pregunta, lo siento. Más preguntas, por favor. Alguna otra pregunta.

(Protagonistas, 25/04/97, Onda Cero)

En este enunciado (12), el hablante le avisa al oyente sobre su objetivo de hacerle una pregunta, pero cambia de opinión y pasa a otra pregunta. Al querer evitar la amenaza a la imagen negativa del oyente, el hablante usa estratégicamente el marcador lo siento.

4.2 Resumen del uso de lo siento por los hablantes nativos

El análisis de las disculpas expresadas mediante el marcador lo siento corrobora observaciones generales de Moliner (1990). Siguiendo la distinción que hace Aijmer (1996), se registran dos tipos de disculpas; retrospectivas y anticipatorias. Los usos y funciones de lo siento están resumidos en la Tabla 2:

Por lo tanto, se pueden proponer dos usos de lo siento a partir de los datos de CREA:

  1. Lo siento por haber hecho algo [mi culpa].

    Disculpas retrospectivas (R) – estrategia para salvar la imagen negativa del hablante (HN) - 40%

  2. Lo siento por ti. [Mitigación de la imposición dirigida hacia el oyente]; por ejemplo, malas noticias.

    Disculpas anticipatorias (A) – estrategia para salvar la imagen negativa del oyente (ON) - 60%

En las disculpas retrospectivas (3, 4, 5, 6), el hablante se disculpa por haber hecho algo para ser aceptado por el oyente; es decir, parece usar el marcador de disculpa para salvaguardar su imagen negativa pensando en su buena relación con el oyente. Mientras en las disculpas anticipatorias (7, 8, 9, 10, 11, 12), el hablante pide disculpas por tener que darle malas noticias al oyente o enunciar un mensaje impositivo; lo cual invoca estrategias para salvaguardar la imagen negativa del destinatario, lo que, a la vez, influye en la percepción del oyente sobre el hablante; es decir, la estrategia sirve para reforzar los lazos positivos entre los dos participantes de la conversación.

Estos ejemplos corroboran los estudios anteriores (Blas Arroyo, 2005; González Cruz, 2012) en cuanto al uso de las disculpas como una estrategia de invocar la imagen negativa en español. Con respecto al uso de lo siento, cabe destacar que es una estrategia de la cortesía negativa que tiene que ver tanto con la imagen negativa del hablante como del oyente. Además, el uso de lo siento, tiene repercusiones en la imagen positiva del hablante y del oyente. Por lo tanto, podemos deducir que los hablantes nativos del castellano emplean lo siento en las disculpas para salvaguardar la imagen negativa y, de forma indirecta, la positiva.

En los dos tipos de disculpas (retrospectiva y anticipatoria), el marcador se halla en las tres posiciones: inicial, medial y final. De acuerdo con los fragmentos analizados, la única diferencia es la posición inicial, puesto que en las disculpas retrospectivas se usa el marcador en la posición inicial absoluta, mientras en las disculpas anticipatorias se encuentra lo siento en la posición Wackernagel, si no contamos el trato enfático del interlocutor.

Al haber establecido los dos patrones de lo siento en las disculpas producidas por los castellanoparlantes, vamos a analizar el uso de lo siento por los alumnos angloparlantes de ELE.

4.3 Análisis del empleo de lo siento en las conversaciones con los alumnos de ELE

Como hemos mencionado antes, los adolescentes anglohablantes, según el estudio de Aijmer (2018, p. 3), emplean más disculpas que los adultos y el marcador sorry resulta ser la expresión explícita de disculpa más común (62.34%). A la vez, según Páez (2010), vivimos en la época en la que pedir disculpas se ha vuelto un ritual en muchos contextos. 22 Al comparar diferentes grupos étnicos en los actos de disculpa, Cenoz (1998) destaca una diferencia muy importante entre la necesidad de pedir disculpas de los norteamericanos versus los europeos del norte y del sur; el primer grupo anglohablante muestra una mayor tendencia a pedir disculpas. Para este estudio se analizan fragmentos de interacciones entre los alumnos anglohablantes de ELE y sus profesores del corpus SPLLOC.

El fragmento que indica claramente que dichos alumnos tratan sorry como si fuera lo siento lo citamos en (13):

(13)

H58: (en mil novecientos)

H58: no sorry lo siento

H58: (en dos mil) en dos mil seis eh Sara y Gwen eh fueron a

España     (H58NTV13)

Aquí, el alumno se autocorrige y pone en evidencia que considera lo siento como una expresión equivalente a la de sorry. En los ejemplos (14) y (15), los hablantes del mismo corpus usan lo siento de una manera adecuada:

(14)

I57: pero no sé en este momento

I57: lo siento

SMP: vale no pasa nada(I57SMP13)

(15)

L84: un periodista quiere hacer una entrevista con la

abuela pero la abuela dice que

L84: no señor lo siento pero

L84: no es un monstruo de verdad(L84MJAU)

El enunciado en (14) es un ejemplo de una disculpa retrospectiva, ya que el hablante pide perdón por haber olvidado algo y el interlocutor acepta la disculpa. Este uso recuerda el ejemplo (5) producido por un hablante nativo, puesto que el hablante se disculpa por haberse olvidado de algo. Mientras en (14), el hablante usa el marcador para salvar su propia imagen negativa, en (15), el alumno, citando a la abuela, lo usa para mitigar la negación y el desacuerdo, lo cual podría amenazar la imagen negativa del oyente. El último ejemplo, también recuerda el ejemplo (3) de los hablantes nativos, puesto que parece ser una cita directa. Sin embargo, en los dos contextos los hablantes emplean lo siento de acuerdo con las normas pragmáticas del castellano.

En los siguientes enunciados, los alumnos de ELE parecen usar el marcador lo siento como si fuera sorry y la distinción entre disculpas retrospectivas y anticipatorias no se puede aplicar. Veamos interacciones de (16) a (19):

(16)

I01: fui con mi (hermana) hermano

I01: lo siento

I01: no mis padres a (Name) pero(I01NTV10)

En (16), parece tratarse de la estrategia para apelar a la imagen positiva del oyente; el hablante se autocorrige y niega lo que acaba de decir. Un castellanoparlante no usaría este marcador en este contexto ya que las equivocaciones no constituyen ni una ofensa ni una imposición para los interlocutores; es decir, no se puede hablar ni de disculpa retrospectiva ni anticipatoria. Sin embargo, este sería un uso adecuado en inglés, puesto que sorry se puede usar como un prólogo cortés invocando la imagen positiva del oyente.

En el siguiente ejemplo (17), el alumno emplea el marcador lo siento tres veces:

(17)
a)

L65: y eh los otros niños ehm eh voy a ir a eh el (lago)

(para) eh (para) ehm

L65: lo siento como se dice eng: to catch

MPS: para coger

b)

L65: recoger ehm (ruidos) (rui ) eh oh (ruedas )

L65: lo siento

L65: ehm ruedos y

c)

L65: cuando ehm la familia ehm llega ehm

L65: lo siento

L65: dame un momento para pensar ehm (L65MPS13)

En (17a), el hablante intenta mitigar su pregunta indicando la falta de vocabulario, lo cual se ciñe a la mitigación de la imagen negativa del oyente; en (17b), se disculpa autocorrigiendo el léxico, lo cual evoca la imagen positiva del hablante, quien, siendo persona competente, se da cuenta de sus propios errores y los corrige. En (17c), el mismo hablante mitiga la petición expresada por un imperativo, lo cual suaviza la amenaza a la imagen negativa del oyente. Ningún empleo del marcador lo siento se atiene a las normas pragmáticas del uso de lo siento en español, lo que nos lleva a pensar que es por la influencia del marcador sorry, que puede aparecer en cada uno de estos ejemplos.

(18)
a)

P59: eh en la segunda pictura eh tiene muchos bicicletas y

P59: (viste) como quieren ir (en la forest) y en el bosque

lo siento (eh)

COG: (xx)

b)

COG: ha habido una inundación ha llovido mucho

P59: sí y han pagado para ir (en) ehm en el eh lo siento

cómo se dice

COG: (a) a bucear

c)

COG: (es) es

P59: eh ah lo siento es sólo eh doce kilómetros de aquí

COG: ya y cómo vienes vienes en autobús (P59COG13)

En (18a), el alumno se disculpa por haber usado el inglés, lo cual se adhiere a las estrategias de la cortesía positiva; en (18b), mitiga su pregunta al entrevistador, lo cual atenúa la imposición al oyente, y en (18c), usa lo siento para corregir su enunciado evocando las estrategias de la imagen positiva. Es decir, sin lugar a dudas, se trata de un uso cortés del marcador; sin embargo, corrobora una vez más la sobregeneralización de las normas pragmáticas usadas que rigen el uso de sorry, lo cual tiene como consecuencia la producción de lo siento en contextos inadecuados en español.

Un empleo muy frecuente de lo siento en las situaciones de autocorrección nos recuerda el uso que se ha observado en el aula con los estudiantes universitarios; véase (19):

(19)
a)

P65: ehm un noche ehm fueron a una restaurante

italiano en eh in eh se dice ehm pequeño Italia eh y

P65: (llamé) se llama lo siento se llama eh Sofias Cuccina

(que ) que es la cocina de Sofia y ehm

P65: como espaguetis y ehm ensalada verde y

b)

P65: ehm porque ehm no se puede ehm beber (en) en

eh los Estados Unidos ehm

P65: desde ehm diez eh lo siento eh veintiún años eh y

estoy eh tiene eh

MPS: no se puede beber eh hasta los veintiún años de

edad (P65MPS13)

En (19a y 19b), el estudiante se autocorrige ateniéndose a la estrategia de la imagen de la cortesía positiva. No obstante, en vez de aplicar las normas de uso de lo siento, este marcador ritualizado de disculpa demuestra la transferencia de uso de las normas pragmáticas del marcador sorry en inglés a lo siento en español. Wierzbicka (2014, p. 89) diría que los alumnos angloparlantes transfieren las prácticas del habla y las suposiciones tácitas asociadas con el inglés a las del español, lo cual deriva en la incompetencia pragmática asociada con las diferencias lingüísticas y culturales.

4.3.1 Resumen del uso de lo siento por los alumnos angloparlantes de ELE

El análisis ha demostrado que solo en los usos pragmáticamente adecuados se puede hacer la distinción entre las disculpas retrospectivas y anticipatorias. Sin embargo, los conceptos de la imagen positiva y negativa de Brown y Levinson (1987) se prestan para explicar tanto los motivos del uso de las disculpas producidas por los hablantes nativos como por los alumnos de ELE. El resumen de los ejemplos pertinentes a este análisis se presenta en la Tabla 3:

Entre los ejemplos analizados, solo en dos interacciones (14 y 15), los alumnos usan el marcador adecuadamente; es decir, (14) representa una disculpa retrospectiva en la que el hablante expresa sentimiento de culpa y (15) ilustra una disculpa anticipatoria en la que el hablante mitiga el desacuerdo con el destinatario, lo que conlleva una seria imposición hacia el oyente. Por lo tanto, los hablantes deciden usar lo siento como estrategia negativa de cortesía.

A partir de los datos de SPLLOC se pueden observar dos usos generales de lo siento producidos por los alumnos angloparlantes de ELE, sin tomar en cuenta los usos adecuados:

  1. Lo siento como una estrategia para salvar la imagen positiva del oyente (HN) - 70%

  2. Lo siento como una estrategia para salvar la imagen negativa del oyente (ON) - 30%

En el primer uso, encontramos enunciados en los que los alumnos se autocorrigen (13, 16, 17b, 18a, 18c, 19a, 19b); lo siento se convierte en una estrategia de cortesía positiva. No se trata de mostrar culpabilidad ni responsabilidad por una falta, sino más bien de apelar a la imagen positiva del oyente en situaciones en las que el alumno se autocorrige al responder a una pregunta o al contar algo. Estos enunciados recuerdan los usos de sorry como un marcador de cortesía con la función fática y halagadora hacia el destinatario (Aijmer, 1996, p. 99), cuyo uso aparece en las disculpas anticipatorias con sorry. Así que, los alumnos emplean lo siento como un marcador de cortesía positiva, lo que no corresponde a las normas de uso atinado en español, y por ello demuestra la falta de la competencia pragmática. Los alumnos angloparlantes de ELE muestran preferencia por esta estrategia, ya que su uso constituye 70% de los ejemplos.

En el segundo uso (30%), hay enunciados con una imposición leve hacia el oyente (17a, 17c, 18b); lo siento constituye una estrategia de mitigación orientada hacia el oyente; es decir el hablante usa el marcador de disculpa para reducir la amenaza al interlocutor (salvar su imagen negativa). No obstante, la leve seriedad de la imposición no sería el pretexto para recurrir al empleo de lo siento; más bien debería tratarse de una amenaza más grave o representar malas noticias para el oyente. De acuerdo con las funciones indicadas por Aijmer (1996, p. 99), sorry se puede emplear como un marcador atenuante en las disculpas anticipatorias, lo cual parece ser el caso de los alumnos angloparlantes que emplean lo siento en los contextos parecidos en inglés. Tal como en el primer uso, a través de lo siento, el hablante procura mantener una relación positiva con el destinatario, lo cual invoca de manera indirecta la imagen positiva del oyente.

En cuanto a la posición del marcador lo siento, su uso canónico se asemeja al uso de los hablantes nativos en (14) y (15); el primero en posición final y el segundo en posición inicial de Wackernagel. En cambio, los demás ejemplos aparecen en el medio de los enunciados y pareciera que se emplean de una manera no sistemática y/o al azar.

Como ya se ha señalado, los alumnos de ELE emplean lo siento como si fuera sorry en inglés, cuyo uso se extiende de los actos de disculpa a otras funciones, que en general evocan las estrategias de la imagen positiva y/o negativa. Tanto Aijmer (1996, 2018) como Lakoff (2003) y Watts (2003) ofrecen ejemplos de sorry en contextos en los que no se trata de disculpas ni de la responsabilidad, ni de tener que comunicar malas noticias, sino más bien de un marcador general de cortesía. A continuación, presentamos una comparación entre el uso de lo siento en el habla de los nativohablantes de español y los alumnos angloparlantes de ELE en la Tabla 4:

Tabla 4:

El uso de lo siento en los dos grupos analizados.

Resaltan unas diferencias notables entre los hablantes nativos y los aprendices en cuanto al empleo de lo siento. A saber, los hablantes nativos muestran una mayor preferencia por el uso del marcador como estrategia negativa hacia el oyente (60%) y como estrategia negativa hacia el hablante (40%). En contraste, los alumnos angloparlantes emplean el marcador como estrategia positiva orientada hacia el oyente -70%- y 30% como estrategia negativa orientada hacia el oyente. Cabe destacar que los ejemplos seleccionados para este estudio no pretenden indicar el porcentaje absoluto. Al elegir estas muestras, se buscaba presentar las diferencias en el uso de lo siento en los dos grupos estudiados (los nativos y los aprendices).

No obstante, se puede deducir que por la transferencia del marcador sorry los hablantes sobregeneralizan el uso de lo siento, cuyo empleo es más específico en español tanto por su forma como por su fuerza ilocutiva y también por las normas pragmáticas que no corresponden al tratarse de diferentes lenguas y culturas. Es decir, el uso inadecuado de lo siento indica la falta de competencia pragmática, la que influye en la competencia comunicativa del hablante.

5 Propuesta didáctica

Con el objetivo de mejorar la competencia pragmática de los alumnos en el caso de lo siento, el profesor debe dedicar una sesión de instrucción explícita explicando cuándo se debe y no se debe usar este marcador. Empezando por la diferencia entre el significado, la fuerza ilocutiva y variables situacionales de estas expresiones ritualizadas o marcadores, hay que destacar que el uso de lo siento se limita a determinados contextos dentro de los actos de disculpa en español. En contraste, sorry en inglés puede desempeñar numerosas funciones tanto para pedir disculpas como para servir como un marcador general, cuyo objetivo es suavizar diferentes tensiones en las interacciones. Es decir, el marcador sorry solo en pocas situaciones equivale al uso de lo siento. Tal vez, con respecto al significado semántico, la traducción más adecuada de lo siento sería ‘I’m very sorry’, pero se descarta su forma elíptica sorry por la pérdida del significado de disculpa en muchos contextos.

El siguiente paso sería señalar dónde se usa lo siento y hablar de las estrategias para reforzar la relación armoniosa entre los interactuantes a través de las disculpas retrospectivas y anticipatorias, las que invocan la cortesía negativa y de forma indirecta la cortesía positiva. Es decir, hay que hacer hincapié en que lo siento se emplea para transmitir una disculpa por una ofensa real o percibida, o para atenuar malas noticias para el destinatario. 23

Al tomar en cuenta el entorno educativo de los alumnos angloparlantes de ELE, se debe indicar dónde se cometen muchos ‘infortunios’ a la hora de emplear lo siento. Por lo tanto, para que no se fosilicen ciertos usos, hace falta destacar que los alumnos deberían evitar lo siento en los siguientes contextos:

  • cuando hacen preguntas porque las preguntas no son ofensas

  • al cometer errores lingüísticos

  • al autocorregirse

  • cuando no conocen vocabulario en español

  • en caso de una producción defectuosa (pausas, titubeos, vacilaciones, etc.)

  • al interrumpir el turno de habla

  • al hacer peticiones o solicitar que el oyente repita lo dicho

  • usar el marcador como una disculpa genérica para mantener relaciones de cordialidad con el destinatario

En resumen, se puede afirmar que, en contraste con sorry, lo siento no funciona como un marcador para resolver problemas de comunicación apelando a la imagen positiva del oyente. Sin embargo, sorry sí que puede usarse en los contextos mencionados (Aijmer 1996, p. 109), lo cual corrobora la sobregeneralización que hacen los alumnos angloparlantes.

6 Conclusión

De acuerdo con los datos de CREA, los hablantes nativos usan lo siento como una estrategia de la cortesía negativa orientada hacia el hablante (HN) o hacia el oyente (ON). En el caso de la primera, el hablante asume la culpabilidad o la responsabilidad para ser aceptado por el oyente, lo cual invoca también la cortesía positiva. En el segundo caso, el hablante mitiga la fuerza de malas noticias o una imposición hacia el oyente, pero el mismo hablante no es responsable por los hechos. Jansegers y Enghels (2013, p. 160–1) también proporcionan ejemplos de lo siento como un marcador adversativo, donde dicho marcador “no implica el sentido de arrepentimiento, sino que señala que el locutor va a introducir un contenido que tal vez sea contrario a las expectativas o deseos del interlocutor… 24.” Aunque el mensaje no constituya malas noticias en sí, no es un mensaje deseado por el interlocutor. En estos casos, también se puede tratar del uso burlón, que puede ser tanto cortés como descortés, como lo demuestran los estudios en otros idiomas; Aijmer (2018) con el marcador sorry en inglés, y Ghezzi y Molinelli (2018) con el marcador scusa en italiano.

Los alumnos angloparlantes también usan lo siento como una estrategia de cortesía negativa dirigida hacia el oyente. No obstante, se trata de un empleo inadecuado de lo siento para hacer preguntas por el vocabulario o formar peticiones. Aijmer (2018, p. 3) observa usos similares de sorry en el habla de los adolescentes de su corpus, pero son usos adecuados. El empleo inadecuado de lo siento por los alumnos para invocar la imagen positiva del oyente es el más evidente porque es un uso que choca con las normas pragmáticas en español.

Tal empleo de lo siento nos lleva a la conclusión de que los alumnos angloparlantes lo sobregeneralizan extendiendo las funciones de la expresión ritualizada sorry al uso de lo siento. Cabe destacar que el significado preposicional de lo siento es distinto y su fuerza ilocutiva es mucho mayor que la de sorry. En diferentes enunciados, lo siento se usa en vez de well, oops, excuse me or pardon me. 25 A la vez, hay que notar que las intervenciones de los alumnos en este corpus son rudimentarias, lo que se debe tanto a su nivel del español como a su competencia pragmática. En contraste, los hablantes nativos elaboran más sus turnos del habla con más explicación y/o más información para mitigar los enunciados.

Recordando el estudio de Davis (1987), este trabajo corrobora el hecho de que dos expresiones ritualizadas en dos lenguas distintas, por sus diferencias en el significado proposicional y, por consiguiente, diferente fuerza ilocutiva, llevan al desarrollo de un uso que demuestra la incompetencia pragmática de los alumnos de ELE. Según Blas Arroyo (2005, p. 559), “el material léxico es el más fácilmente transferible en una situación de contacto, en especial en la dirección que va desde la lengua de mayor prestigio social a las lenguas minoritarias.” Sorry en inglés y lo siento en español no cumplen las mismas funciones y, por ello, hay que resaltar la diferencia del uso de estos marcadores de cortesía. Siguiendo a Bernal y Hernández Flores (2016, p. 122), este estudio corrobora el hecho de que hay que desarrollar una propuesta didáctica que incluya “instrucción explícita del profesor sobre aspectos pragmáticos”. De la misma manera, el libro editado por Dumitrescu y Andueza (2018) aborda el tema de la enseñanza de aspectos pragmáticos de español en el aula. En el caso del uso de lo siento, sería útil destacar las dos estrategias principales del marcador e indicar los contextos donde pueda haber transferencia del inglés. A la vez, en niveles intermedios y avanzados, se podría presentar un análisis sociopragmático de conversaciones auténticas, resaltando la adecuación pragmática del uso de lo siento.

En conclusión, este estudio es preliminar ya que son pocas las ilocuciones analizadas para hacer generalizaciones acerca del uso de lo siento. Sin embargo, arrojan luz sobre un uso muy típico de este marcador por los alumnos angloparlantes de ELE. Para sacar conclusiones más precisas sería bueno utilizar un mayor número de conversaciones auténticas realizadas por los angloparlantes de ELE.

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Footnotes

  • 1

    Dedico este estudio a mis alumnos, que me han inspirado a pensar por qué usan lo siento con tanta frecuencia. Les agradezco enormemente a Carmen Silva-Corvalán y a Isabel Hernández Toribio por los comentarios y sugerencias al primer borrador y a los revisores anónimos en la segunda versión. Los errores que quedan son míos. 

  • 2

    Este concepto se deriva del trabajo de Austin (1962), en que los actos que no son realizados de una manera adecuada-siguiendo las reglas y condiciones (felicity conditions) en la interacción- se consideran infelicitous. Escandell Vidal (1993, p. 60–61) los traduce como ‘infortunios’ o ‘desaciertos’. 

  • 3

    Este ejemplo viene de una nota que me dejó un alumno en otoño de 2018. 

  • 4

    El género masculino se usa aquí como el genérico, ya que en esta base de datos (SPLLOC) no se identifica el sexo de los hablantes. 

  • 5

    Según Hernández Toribio (comunicación personal), lo más adecuado sería “disculpe”, “por favor”, dependiendo del contexto. 

  • 6

    Véase Escandell Vidal (1993, p. 257–261) para la discusión sobre la competencia gramatical, pragmática y lingüística. 

  • 7

    Según Aijmer (1996, p. 80), las disculpas son ejemplos de ‘polite rituals’. 

  • 8

    Traducción propia. 

  • 9

    Véase también Leech (2014, p. 100) para este tipo de usos. Según él, la burla acorta la distancia social y señala la solidaridad. 

  • 10

    Aijmer (1996, pp. 89) establece ciertas correlaciones entre la entonación de sorry y diferentes funciones de las disculpas, lo que no es relevante al presente estudio. 

  • 11

    Watts (2003, p. 186) proporciona ejemplos del uso de sorry en las preguntas directas y peticiones que no forman actos de disculpa, sino más bien se emplean para mitigar la imposición del hablante. 

  • 12

    Beinhauer (1991, pp. 149–50), en una nota a pie de página, señala que “Dispense usted suena algo afectadillo y se va haciendo raro hoy en el habla ciudadana. Lo más difundido es el simpe perdón, o bien perdone, señor … ” 

  • 13

    Según ellas, sorry es un sustantivo. 

  • 14

    Moliner (1990, p. 1135) enumera el uso de lo siento “en frases de excusa de uso constante: ‘¡Lo siento!’ (por ejemplo, cuando una persona tropieza con otra). ‘Lo siento mucho, pero tengo que hacerle levantar. Sentiría molestarle, si está ocupado’.” 

  • 15

    En las variantes de español latinoamericano se usan los verbos perdonar y disculpar en los actos de pedir disculpa; véase Márquez Reiter (2000) y Flores Salgado (2012). 

  • 16

    REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CREA) [en línea]. Corpus de referencia del español actual. <http://www.rae.es> [14.10.2018] Se agradece la posibilidad de poder consultar estos datos para el presente estudio. Cabe mencionar que en el CREA hay ejemplos periodísticos (escritos), literarios, además de orales, que predominan en este estudio. 

  • 17

    Spanish Learner Language Oral Corpora (SPLLOC). Quería agradecer a los autores de esta base de datos por su generosidad, puesto que, al hacerlo accesible a otros investigadores, nos han ahorrado muchos trámites y mucho tiempo para conseguir los ejemplos necesarios para este análisis. Los ejemplos tomados aquí se citan tal como aparecen en la transcripción original, excepto el uso de cursiva y negrita para destacar el marcador en las entrevistas semidirigidas. 

  • 18

    Véase Reyes (1993) acerca del estilo directo e indirecto. 

  • 19

    Según Carmen Silva-Corvalán (comunicación personal), “lo siento mucho” (sinónimo de “lo lamento mucho”) no mitiga la mala noticia sino crea un lazo de unión con Luis, el oyente, recordando la función fática. 

  • 20

    Véase el estudio de Chodorowska-Pilch (1999) sobre el uso de vamos en la posición de Wackernagel. 

  • 21

    Albelda Marco y Cestero Mancera (2011) abordan el tema de los procedimientos de atenuación y, entre ellos, analizan las justificaciones. 

  • 22

    Véase el artículo de Medina López (2014) que analiza la disculpa real en España. 

  • 23

    Véase Moliner (1990, p. 1135–6) sobre el uso del verbo sentir. 

  • 24

    Un ejemplo del marcador adversativo podría ser: Lo siento, pero te quiero, que viene de una película. 

  • 25

    Véase Aijmer (2018, p. 3), Tabla 1. 

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Published Online: 2019-10-23

Published in Print: 2019-11-26


Citation Information: Pragmática Sociocultural / Sociocultural Pragmatics, Volume 7, Issue 2, Pages 205–230, ISSN (Online) 2194-8313, ISSN (Print) 2194-8305, DOI: https://doi.org/10.1515/soprag-2019-0016.

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© 2019 Chodorowska-Pilch, published by De Gruyter. This work is licensed under the Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 License. BY-NC-ND 4.0

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